En un momento en que la inteligencia artificial redefine los flujos de capital global, Nvidia eligió la transparencia como instrumento de estabilidad: al aclarar que su exposición en un plan de financiación de 500.000 millones de dólares quedaría limitada al 25% por proyecto, la empresa disipó la ansiedad que había sacudido los mercados de crédito desde el lunes. El CEO Jensen Huang, con un mensaje escueto pero preciso, recordó a los inversores que incluso en los booms más ambiciosos, los límites bien definidos son una forma de confianza. La calma que siguió en los bonos y los swaps de incumpl