Cada invierno, el resfrío común pone a prueba no solo la resistencia del cuerpo, sino también la sabiduría de quienes lo cuidan. Desde la Universidad Andrés Bello, la nutricionista Perla Valenzuela recuerda una verdad antigua y sencilla: no existe el alimento milagroso, pero sí existe la elección consciente. Alimentarse bien durante la enfermedad no es un remedio, sino un acto de respeto hacia el organismo que trabaja en silencio para sanar.