En las plazas y parques de la ciudad habita una pregunta que rara vez se formula: ¿qué quieren quienes más los necesitan? Un equipo de la Universidad de Chile, liderado por la profesora Carolina Aroca, decidió preguntárselo directamente a niños y adolescentes de entre 7 y 15 años, reconociéndolos no como beneficiarios pasivos del diseño urbano, sino como sujetos de derecho con capacidad de observar, criticar y proponer. Lo que encontraron revela tanto lo que falta en nuestras ciudades como lo que sobra en la imaginación colectiva de la infancia.