Desde las cuevas de Siria y España, dos esqueletos neandertales han devuelto una pregunta antigua al centro del pensamiento científico: ¿qué fuerzas dieron forma al cuerpo humano? Un nuevo estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences desafía la Hipótesis del Dilema Obstétrico, teoría que durante décadas explicó la evolución de la pelvis como un conflicto entre parir y caminar erguido. Lo que los fósiles sugieren, con una precisión antes imposible, es que la tensión verdadera quizás nunca estuvo donde creíamos.