A medida que el cuerpo envejece, la distancia entre la autonomía y la dependencia puede reducirse en gestos pequeños. Un estudio de tres años con dieciséis mil adultos mayores, conducido por la Universidad de Augusta, encontró que un multivitamínico diario mejora la capacidad funcional y alivia síntomas cardiovasculares en personas mayores de sesenta años. El hallazgo no proclama una cura, sino algo más modesto y quizás más valioso: la posibilidad de que lo cotidiano —subir escaleras, caminar, bañarse— permanezca al alcance un poco más de tiempo.