A cien días de su declaración oficial, el brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo se ha convertido en el segundo más mortífero de la historia de la enfermedad, con 2.516 vidas perdidas en un territorio ya devastado por la guerra y el desplazamiento. Médicos Sin Fronteras advierte que los sistemas de salud no logran seguir el ritmo del virus, y que la respuesta técnica, por sí sola, no basta: sin la confianza y la participación activa de las comunidades, el ébola seguirá encontrando los espacios que la medicina no alcanza. La humanidad ha aprendido, una y otra vez, que l
MSF pide reforzar la participación comunitaria para contener el ébola en la RDC
2.516 muertes confirmadas y 5.290 casos confirmados de ébola en la RDC, con más del 60% de fallecimientos ocurriendo fuera de centros de tratamiento en comunidades desplazadas y vulnerables.