En el Perú de Pedro Castillo, los cambios de gabinete se han convertido en un ritual que rara vez toca las heridas más profundas del poder. La congresista Martha Moyano señaló esta semana que sustituir al canciller y al ministro agrario, dejando intactos a los titulares de Interior y Transportes, no es reforma sino apariencia de ella. Detrás de la disputa ministerial late una pregunta más grave: si los intentos de apartar al coronel Harvey Colchado —quien investiga la corrupción en el Ejecutivo— constituyen una obstrucción deliberada a la justicia.
Moyano cuestiona permanencia de ministros de Interior y Transportes tras cambios limitados
Lo que me asombra es cómo nos estamos acostumbrando a que nada cambie
¿Por qué Moyano se enfoca tanto en Harvey Colchado? ¿Quién es exactamente?
Colchado es un coronel que lidera un equipo especial de fiscales investigando corrupción en el Gobierno de Castillo. Es decir, está en la línea de fuego de quien lo contrató.
Entonces, ¿el Ministerio del Interior intentó sacarlo del camino?
Eso es lo que Moyano denuncia. Huerta respondió solo con un comunicado, lo que para ella es una forma de evasión cuando debería haber explicaciones públicas.
¿Y por qué importa que solo haya dos cambios ministeriales?
Porque Interior y Transportes siguen siendo focos de crisis. Cambiar a dos ministros menores mientras dejas intactos los sectores más cuestionados sugiere que no hay voluntad real de reforma.
¿Cree Moyano que Castillo está protegiendo a Huerta deliberadamente?
Lo que dice es que la falta de acción es sospechosa. Si Huerta está involucrado en maniobras contra Colchado, mantenerlo en el cargo podría ser obstrucción de justicia.
¿Qué pasa ahora?
Moyano pidió al Ministerio Público que investigue. Todo depende de si esa solicitud prospera o si se queda en el ruido político del momento.
El Pulso
- El presidente Castillo realizó solo dos cambios ministeriales, dejando en sus cargos a los ministros más cuestionados por el Congreso, lo que encendió las alarmas de la oposición.
- El ministro del Interior, Willy Huerta, enfrenta una interpelación parlamentaria por presuntos intentos de remover al coronel Colchado, quien lidera investigaciones anticorrupción contra el propio Gobierno.
- Moyano denunció que responder a acusaciones tan graves con un simple comunicado oficial equivale a vulnerar principios constitucionales y normalizar el abuso de poder.
- La congresista pidió formalmente a la Fiscal de la Nación abrir una investigación por obstrucción de justicia, elevando el conflicto del terreno político al judicial.
- El Congreso observa con atención si el Ministerio Público actuará, mientras el Ejecutivo parece apostar por la inercia como estrategia de supervivencia.
En el Perú de Pedro Castillo, los cambios de gabinete se han convertido en un ritual que rara vez toca las heridas más profundas del poder. La congresista Martha Moyano señaló esta semana que sustituir al canciller y al ministro agrario, dejando intactos a los titulares de Interior y Transportes, no es reforma sino apariencia de ella. Detrás de la disputa ministerial late una pregunta más grave: si los intentos de apartar al coronel Harvey Colchado —quien investiga la corrupción en el Ejecutivo— constituyen una obstrucción deliberada a la justicia.
La congresista Martha Moyano, de Fuerza Popular, cuestionó públicamente el miércoles la decisión del presidente Pedro Castillo de realizar apenas dos cambios ministeriales: César Landa en Cancillería y Jenny Ocampo en Desarrollo Agrario. Para Moyano, esos movimientos eran insuficientes frente a una crisis que exigía tocar los sectores realmente comprometidos. "No me asombra nada de lo que pueda hacer el Ejecutivo, lo que me asombra es cómo nos estamos acostumbrando a que nada cambie", declaró a RPP.
Lo que más preocupaba a la legisladora era lo que el reshuffle no tocó: el ministro del Interior, Willy Huerta, permanecía en su cargo pese a enfrentar una interpelación en el Congreso, y el ministro de Transportes, Geiner Alvarado, seguía bajo una moción de censura. Ambas carteras, señaló Moyano, eran precisamente las que requerían intervención.
El centro del conflicto era el coronel Harvey Colchado, jefe de un equipo especial que investiga presuntos actos de corrupción en el Gobierno de Castillo. Moyano denunció que desde el Ministerio del Interior se habían realizado maniobras para removerlo de su cargo. La respuesta del ministro Huerta —un comunicado formal— fue calificada por la congresista como una evasión inaceptable y una vulneración de principios constitucionales.
Moyano fue más allá de la crítica política y pidió a la Fiscal de la Nación que abriera una investigación formal, argumentando que los intentos de apartar a Colchado constituían obstrucción de justicia y abuso de poder. La pregunta que quedó flotando era si el Ministerio Público respondería al llamado, o si la disfunción institucional seguiría normalizándose sin consecuencias.
Martha Moyano, congresista de Fuerza Popular y primera vicepresidenta del Poder Legislativo, salió al paso el miércoles para cuestionar la decisión del presidente Pedro Castillo de realizar apenas dos cambios ministeriales sin tocar los sectores que más escrutinio enfrentan. La noche anterior, Castillo había tomado juramento a César Landa como nuevo canciller y a Jenny Ocampo en la cartera de Desarrollo Agrario y Riego, sustituyendo a Miguel Ángel Rodríguez Mackay y Andrés Alencastre respectivamente. Para Moyano, estos movimientos representaban un gesto insuficiente frente a una crisis más profunda.
Lo que preocupaba a la legisladora no era tanto quién entraba al Gabinete, sino quién se quedaba. El Ministerio del Interior, bajo la dirección de Willy Huerta, permanecía en su puesto a pesar de enfrentar una interpelación en el Congreso. Simultáneamente, Geiner Alvarado, ministro de Transportes y Comunicaciones, estaba bajo el fuego de una moción de censura. Ambas carteras habían generado controversia, pero ninguna fue tocada en el reshuffle. "No me asombra nada de lo que pueda hacer el Ejecutivo, lo que me asombra es cómo nos estamos acostumbrando a que nada cambie, porque todo es peor", expresó Moyano en declaraciones a RPP.
El verdadero punto de fricción, sin embargo, giraba en torno a Harvey Colchado, coronel que encabeza un equipo especial de fiscales investigando presuntos actos de corrupción en el Gobierno de Castillo. Según Moyano, había habido un intento dentro del Ministerio del Interior para remover a Colchado de la jefatura de su división. El ministro Huerta respondió a estas acusaciones únicamente con un comunicado formal, lo que para Moyano representaba una respuesta insuficiente y potencialmente obstructiva. "Es terrible cuando un ministro dice que no saca nada y simplemente emite un comunicado. Lo que han hecho es vulnerar el principio de las normas consagradas en la Constitución", señaló.
Moyano fue más allá de la crítica política. Pidió explícitamente a la Fiscal de la Nación que abriera una investigación formal sobre lo ocurrido con Colchado, argumentando que el equipo que dirige el coronel opera en apoyo directo a la fiscalía en su persecución de delitos presuntamente cometidos por el presidente. Para la congresista, los intentos de remover a Colchado no eran un asunto administrativo menor, sino un caso de obstrucción de justicia y abuso de poder que requería intervención del Ministerio Público.
La posición de Moyano reflejaba una tensión más amplia dentro del Gobierno. Castillo enfrentaba presiones simultáneas: mantener su coalición ministerial mientras lidiaba con investigaciones que lo involucraban directamente. Los cambios limitados sugerían que el presidente no estaba dispuesto a hacer concesiones mayores, al menos no en ese momento. Pero para críticos como Moyano, la inacción en sectores clave como Interior era un síntoma de un problema más grave: la normalización de la disfunción institucional. El Congreso seguía atento, y la pregunta que flotaba en el aire era si el Ministerio Público respondería al llamado de investigación sobre Colchado.
Citas Notables
No me asombra nada de lo que pueda hacer el Ejecutivo, lo que me asombra es cómo nos estamos acostumbrando a que nada cambie, porque todo es peor— Martha Moyano, congresista de Fuerza Popular
Es terrible cuando un ministro dice que no saca nada y simplemente emite un comunicado. Lo que han hecho es vulnerar el principio de las normas consagradas en la Constitución— Martha Moyano