En el sur de España, donde el narcotráfico lleva décadas tejiendo sus redes con una persistencia que desafía a las instituciones, el presidente andaluz Juanma Moreno reclama al Gobierno central la reactivación de OCON-Sur, una unidad élite de la Guardia Civil desmantelada que muchos consideran irreemplazable. Su ausencia, arguye Moreno, no es un simple vacío administrativo sino una herida en la capacidad del Estado para proteger a sus ciudadanos. El Gobierno responde acusando de alarmismo lo que otros llaman urgencia legítima, y en ese abismo entre las dos lecturas se revela una pregunta más h
Moreno reclama reactivar la unidad élite de la Guardia Civil contra el narcotráfico
Una unidad desmantelada en las sombras, un vacío que nadie quiere reconocer
¿Por qué desmantelaron OCON-Sur en primer lugar si era tan efectiva?
Eso es lo que nadie ha explicado claramente. Fue un cierre silencioso, sin justificación pública. Algunos sugieren que fue por razones presupuestarias, otros por cambios en la estrategia nacional, pero la verdad es que nunca se comunicó de manera transparente.
¿Realmente ha empeorado la situación desde que desapareció?
Según Moreno y los analistas locales, sí. El narcotráfico en Andalucía no ha disminuido; si acaso, ha encontrado nuevas formas de operar. La unidad especializada tenía un conocimiento muy específico del territorio y de las redes criminales.
¿Por qué Montero acusa a Moreno de sembrar miedo?
Porque el Gobierno ve esto como un ataque político. Si reconocen que OCON-Sur era necesaria y que su ausencia ha dejado un vacío, estarían admitiendo un error. Es más fácil desacreditar al crítico que enfrentar la pregunta.
¿Qué es ese "síndrome del Norte" que mencionan?
Es la sensación de que Madrid siempre prioriza los problemas de seguridad en el norte, mientras que el sur, donde el narcotráfico es más visible y más grave, recibe menos atención y recursos. Andalucía se siente abandonada.
¿Tiene Moreno razón en insistir?
Probablemente. Si una unidad funcionaba bien y fue eliminada sin explicación, y el problema que combatía sigue siendo grave, la lógica sugiere que debería ser reactivada. Pero esto es también una batalla política sobre quién controla la narrativa de seguridad.
O Pulso
- La desaparición de OCON-Sur dejó sin cobertura especializada a una región donde el tráfico de drogas no es una abstracción política sino una realidad cotidiana y violenta.
- Moreno intensifica la presión sobre el Ejecutivo central en un momento en que la percepción de inseguridad en Andalucía crece entre ciudadanos y autoridades locales.
- La ministra Montero contraataca acusando al presidente andaluz de instrumentalizar el miedo, convirtiendo un debate de seguridad en un campo de batalla electoral.
- El llamado 'síndrome del Norte' agrava la tensión: la sensación de que los recursos antinarcóticos se concentran en otras regiones mientras el sur queda expuesto.
- El conflicto entre la Junta y el Gobierno central no encuentra salida visible, y la pregunta sobre si las estructuras actuales son suficientes permanece sin respuesta oficial convincente.
En el sur de España, donde el narcotráfico lleva décadas tejiendo sus redes con una persistencia que desafía a las instituciones, el presidente andaluz Juanma Moreno reclama al Gobierno central la reactivación de OCON-Sur, una unidad élite de la Guardia Civil desmantelada que muchos consideran irreemplazable. Su ausencia, arguye Moreno, no es un simple vacío administrativo sino una herida en la capacidad del Estado para proteger a sus ciudadanos. El Gobierno responde acusando de alarmismo lo que otros llaman urgencia legítima, y en ese abismo entre las dos lecturas se revela una pregunta más honda: ¿quién decide cuánta seguridad es suficiente, y para quién?
Juanma Moreno ha vuelto a exigir al Gobierno central que reconstituya la unidad especializada OCON-Sur de la Guardia Civil, diseñada específicamente para combatir el narcotráfico en Andalucía y desmantelada sin que se explicaran con claridad los motivos de su cierre. Para el presidente andaluz, ese vacío no es menor: representa un debilitamiento real de la capacidad institucional frente a redes criminales que siguen operando con fuerza en el sur de España.
La respuesta desde Madrid no ha sido de apertura sino de confrontación. La ministra María Jesús Montero acusó a Moreno de politizar la seguridad y de intentar sembrar alarma social para obtener rédito político, una lectura que el entorno del presidente andaluz rechaza de plano. La disputa expone una fractura profunda entre ambas administraciones sobre cómo debe articularse la lucha contra el crimen organizado.
Detrás del debate sobre OCON-Sur emerge un malestar más estructural, al que algunos analistas llaman el 'síndrome del Norte': la percepción extendida de que los recursos y la atención del Estado en materia de narcotráfico se distribuyen de forma desigual, dejando a Andalucía con menos herramientas para enfrentar un problema que le es especialmente propio.
Mientras el Gobierno sostiene que dispone de estructuras alternativas suficientes, la insistencia de Moreno señala que esas alternativas no convencen a quienes gobiernan el territorio más expuesto. Lo que está en juego, en última instancia, no es solo una unidad policial sino la pregunta de si el Estado está dispuesto a reconocer que ciertas regiones necesitan respuestas específicas y no soluciones genéricas aplicadas desde lejos.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha vuelto a presionar al Gobierno central para que reconstituya una unidad especializada de la Guardia Civil que fue desmantelada años atrás. La unidad en cuestión, conocida como OCON-Sur, fue diseñada específicamente para combatir el tráfico de drogas en la región andaluza, y su eliminación ha dejado un vacío que Moreno considera peligroso para la seguridad pública.
La demanda de Moreno se produce en un contexto de creciente preocupación sobre la capacidad operativa de las fuerzas de seguridad en el sur de España para hacer frente a las redes de narcotráfico. OCON-Sur, durante su funcionamiento, se ganó la reputación de ser una herramienta efectiva contra los grupos criminales dedicados al tráfico de drogas. Su desmantelamiento, según los reportes, ocurrió de manera poco transparente, sin que se comunicaran claramente los motivos o las implicaciones de su cierre.
Desde el Gobierno, la ministra María Jesús Montero ha respondido a las críticas de Moreno acusándolo de intentar generar alarma social innecesaria. Montero ha caracterizado el reclamo del presidente andaluz como un ejercicio de politización de la seguridad, sugiriendo que busca sembrar miedo entre la población para obtener ventajas políticas. Esta respuesta refleja la profunda división que existe entre las administraciones autonómica y central sobre cómo abordar el problema del narcotráfico.
El debate que ha surgido en torno a OCON-Sur toca un problema más amplio que afecta a los cuerpos de seguridad en Andalucía: lo que algunos analistas han denominado el "síndrome del Norte". Esta expresión se refiere a la percepción de que los recursos y la atención dedicados a la lucha contra el narcotráfico se concentran desproporcionadamente en otras regiones, dejando a las fuerzas de seguridad del sur de España con menos herramientas y capacidad operativa para enfrentar un problema que es particularmente grave en su territorio.
La tensión entre Moreno y el Ejecutivo central refleja una disputa más profunda sobre la estrategia nacional de seguridad. Mientras que el presidente andaluz argumenta que la reactivación de OCON-Sur es esencial para recuperar la efectividad en la lucha contra el crimen organizado, el Gobierno sostiene que cuenta con otras estructuras y recursos suficientes para mantener la seguridad. Sin embargo, la insistencia de Moreno sugiere que estas alternativas no están siendo percibidas como adecuadas por las autoridades locales.
Lo que está en juego en este debate es más que una simple cuestión administrativa. La desaparición de OCON-Sur representa, para muchos en Andalucía, un debilitamiento de la capacidad institucional para combatir una amenaza que continúa siendo real y presente. El narcotráfico sigue siendo una fuente importante de violencia y desestabilización en la región, y la pregunta que subyace en este conflicto es si las estructuras actuales son suficientes para enfrentar ese desafío.
El futuro de esta disputa dependerá de si el Gobierno central decide responder a las presiones políticas y de seguridad con una reconsideración de su postura, o si mantiene su línea actual de resistencia a la reactivación de la unidad. Mientras tanto, la cuestión de cómo proteger efectivamente a Andalucía del narcotráfico sigue siendo un punto de fricción entre las dos administraciones.
Citações Notáveis
Moreno demanda la reactivación de OCON-Sur como unidad especializada esencial para combatir el narcotráfico— Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía
Montero acusa a Moreno de intentar sembrar miedo con sus reclamos sobre seguridad antidrogas— María Jesús Montero, ministra del Gobierno