James Rodríguez cierra otro capítulo breve en una carrera que alguna vez brilló con intensidad en los escenarios más grandes del fútbol mundial. El Minnesota United formalizó esta semana lo que ya era una separación consumada desde mayo: el colombiano disputó apenas ocho partidos en la MLS sin marcar un solo gol, y su contrato no fue renovado. Como ocurre con ciertos talentos que cargan el peso de su propia leyenda, la pregunta no es solo dónde jugará a continuación, sino si aún puede reencontrar la versión de sí mismo que el mundo recuerda.