Argentina transita una encrucijada entre los indicadores macroeconómicos que el Gobierno exhibe como señales de recuperación y la experiencia cotidiana de una ciudadanía que percibe su situación como deteriorada. En ese espacio de tensión, el sistema bancario acusa el peso de regulaciones que inflan artificialmente la morosidad, mientras los actores políticos —gobernadores del norte, peronismo y oficialismo— comienzan a posicionarse con vistas a las elecciones de 2027. Lo que se debate, en el fondo, es si un cambio proclamado como permanente puede sostenerse cuando la realidad vivida por la ma
Milei enfrenta morosidad bancaria y primeras alianzas electorales rumbo a 2027
Sin impacto directo de víctimas o desplazamiento reportado, aunque la volatilidad económica afecta capacidad de consumo y empleo de la población argentina.