Milei enfrenta elecciones legislativas cruciales con presión de Trump y los mercados

Miles de argentinos han perdido empleos, sufrido recortes en jubilaciones y servicios de salud y educación, generando protestas reprimidas con mano de hierro.
Argentina está luchando por su vida... se están muriendo
Donald Trump explicó su intervención financiera sin precedentes en la política argentina durante la campaña electoral de Milei.

Milei busca obtener al menos el 35-40% de votos para asegurar gobernabilidad y blindar sus vetos presidenciales en un contexto de descontento social. La economía argentina enfrenta caída del consumo, inestabilidad cambiaria y deuda, mientras los argentinos sufren pérdida de poder de compra pese a reducción inflacionaria.

  • Milei necesitaba al menos 35-40% de votos nacionales para asegurar gobernabilidad
  • Su partido tenía solo 37 diputados y 6 senadores de los 127 y 24 que se renovaban
  • Trump condicionó 20 mil millones de dólares en ayuda a que Milei ganara las elecciones
  • Más de la mitad de los argentinos encuestados había contraído deudas para gastos básicos
  • El peso cayó 8% después de una derrota electoral en Buenos Aires el 7 de septiembre

El presidente argentino Javier Milei enfrenta elecciones legislativas para renovar el Congreso bajo presión económica y social, con apoyo directo de Donald Trump y vigilancia de los mercados internacionales.

El domingo por la mañana, los argentinos se dirigieron a las urnas para elegir 24 senadores y 127 diputados en unos comicios que el presidente Javier Milei necesitaba ganar con urgencia. No era una elección ordinaria de medio término. Era un referéndum sobre su gobierno, sobre las promesas que había hecho cuando llegó al poder hace poco más de un año con un discurso que prometía acabar con la inflación, relanzar la economía y limpiar la política de sus vicios tradicionales. Lo que encontró en su lugar fue un país fracturado por el ajuste económico más severo que Argentina recordaba.

Milei había llegado a la presidencia con el apoyo de votantes desesperados. La inflación galopante de 2023 había destrozado el poder de compra de millones de personas. El candidato ultraliberal ofreció una solución radical: un plan de austeridad sin precedentes que reduciría drásticamente el gasto público. Funcionó en un sentido. La inflación cayó. Pero el costo fue brutal. Decenas de miles de personas perdieron sus empleos. El consumo se desplomó. Las jubilaciones fueron recortadas. Los presupuestos de salud y educación fueron devastados. Las protestas fueron masivas, y la policía respondió con represión.

Ahora, tres meses antes de estas elecciones, el apoyo a Milei se estaba desmoronando. En el tercer trimestre de 2025, según datos de la consultora Moiguer, los argentinos comenzaron a perder la esperanza que habían mantenido a principios de año. Más de la mitad de los encuestados había contraído deudas para pagar gastos básicos. El peso se había derrumbado un 8 por ciento después de una derrota electoral en la provincia de Buenos Aires en septiembre. La economía mostraba signos de estancamiento. Y luego estaban los escándalos: acusaciones de que Milei había promovido una criptomoneda fraudulenta, denuncias de corrupción contra su hermana Karina, irregularidades en la compra de medicamentos para personas con discapacidad, y la renuncia de un candidato oficial por sus vínculos con narcotraficantes estadounidenses.

Lo que hacía estas elecciones verdaderamente extraordinarias era la intervención de Donald Trump. El presidente estadounidense había autorizado una compra directa de pesos argentinos en el mercado cambiario para estabilizar la moneda. Había firmado un acuerdo de intercambio de divisas por 20 mil millones de dólares. Y había condicionado toda esa ayuda a una sola cosa: que Milei ganara. "Si pierde, no vamos a ser generosos con Argentina", dijo Trump a través de su secretario del Tesoro. Cuando se le preguntó por qué estaba ayudando, Trump respondió con una frase que capturaba la desesperación: "Argentina está luchando por su vida... se están muriendo". Era una intervención sin precedentes en la política interna argentina, y generó una reacción inmediata de la oposición peronista.

Cristina Fernández de Kirchner, la expresidenta que ahora cumplía una condena por corrupción en su domicilio, atacó ferozmente. Dijo que el experimento libertario había fracasado, que Milei había terminado "rogando un salvavidas en Estados Unidos" que no era solución sino humillación, y que tenía a Trump como "jefe de campaña". El peronismo se presentaba como la única fuerza capaz de frenar al mandatario y poner límite a lo que Fernández llamaba "desgobierno".

Milei había votado a mediodía, enfundado en su clásica campera de cuero, saludando a sus seguidores sin hacer declaraciones. Lo que necesitaba era al menos el 35 por ciento de los votos a nivel nacional, aunque sus expectativas originales habían sido mucho más altas. Su objetivo real era asegurar un tercio de los legisladores en ambas cámaras: 86 diputados y 25 senadores. Con esa cantidad mínima, podría blindar sus vetos contra cualquier ley que la oposición aprobara. Pero los analistas dudaban de que lo lograra. Su partido, La Libertad Avanza, tenía solo 37 diputados y 6 senadores. Incluso si ganaba, estaría lejos de la gobernabilidad sólida que necesitaba.

El Fondo Monetario Internacional, que había aprobado un rescate de 20 mil millones de dólares en abril, le había exigido a Milei que buscara apoyo político para implementar las reformas que el organismo le reclamaba. Los mercados internacionales estaban atentos. Trump estaba atentos. Y los argentinos, exhaustos por meses de austeridad sin alivio visible, estaban decidiendo si querían continuar con este experimento o si era hora de un cambio.

El plan económico no está funcionando para la gente, para las empresas, para la industria
— Martín Lousteau, senador opositor de Ciudadanos Unidos
La gente está cansada. Han soportado la amarga solución que Milei les propuso, pero la austeridad tiene sus límites
— Yuri Sanches, jefe de análisis político de AtlasIntel
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué estas elecciones son tan diferentes de otras elecciones legislativas?

Model

Porque no son solo sobre quién controla el Congreso. Son sobre si el proyecto económico radical de Milei puede sobrevivir. Sin suficientes legisladores, no puede blindar sus decisiones contra la oposición.

Inventor

Pero Milei ganó la presidencia hace poco más de un año. ¿Qué cambió tan rápido?

Model

La realidad del ajuste. Cuando prometió acabar con la inflación, la gente estaba dispuesta a soportar dolor. Pero después de meses de desempleo, deudas, recortes a jubilaciones y servicios, el dolor se volvió insoportable sin resultados visibles.

Inventor

¿Y la intervención de Trump? ¿Eso ayuda o daña a Milei?

Model

Es complicado. Técnicamente ayuda porque estabiliza la moneda justo antes de las elecciones. Pero políticamente es un arma de doble filo. Cuando la oposición dice que Milei tiene a Trump como jefe de campaña, muchos argentinos lo ven como una humillación nacional.

Inventor

¿Qué pasa si Milei no logra el tercio que necesita?

Model

Entonces entra en un territorio político muy frágil. Tendrá que negociar constantemente con la oposición para cualquier cosa que quiera hacer. Su capacidad de gobernar se reduce drásticamente.

Inventor

¿Hay alguna posibilidad de que el peronismo regrese al poder?

Model

No en estas elecciones legislativas. Pero si Milei no puede gobernar efectivamente, la presión para un cambio de rumbo o incluso un nuevo gobierno crece exponencialmente.

Contact Us FAQ