México coopera con deportaciones de Trump enviando migrantes a terceros países pese a riesgos

Migrantes, incluyendo personas trans, son deportados a países donde enfrentan riesgo de persecución, linchamiento y muerte, violando convenciones internacionales de protección de refugiados.
Nos metieron en una celda, luego México la deportó al país que debía protegerla
El caso de Andrea muestra cómo las deportaciones encadenadas anulan protecciones judiciales previas.
Mark

¿Cómo es posible que alguien con protección judicial en Estados Unidos termine deportado a Honduras?

Mimi

Porque la protección que obtuvo Andrea fue ignorada. Un juez dijo que corría riesgo de tortura, pero eso no detuvo su expulsión. El sistema simplemente la pasó de un país a otro.

Luke

Pero necesitamos ser precisos: ¿quién tomó la decisión de deportarla después de que el juez fallara a su favor? ¿Fue una apelación exitosa, o fue directamente ignorada?

Mimi

Según el reportaje, fue expulsada un año después. Los detalles específicos de por qué se anuló la protección no están completamente claros en los registros disponibles.

Luke

Eso es importante. Porque si fue una apelación legítima, es un proceso. Si fue ignorada, es algo completamente distinto.

Mark

¿Y qué pasa con las personas que llegan a Cancún? ¿Están seguras allí?

Mimi

Están en un limbo. Escaparon de la segunda deportación, pero no tienen documentación, dinero ni estatus legal. Las autoridades mexicanas pueden detenerlas en cualquier momento por estar en situación irregular.

Luke

Entonces Cancún no es un refugio real, es solo un lugar donde la deportación se retrasa.

Mimi

Exactamente. Y cuando llegan las redadas, que según los abogados ocurren regularmente, son deportadas esa misma noche o al día siguiente.

Mark

¿Hay algún acuerdo formal entre México y Estados Unidos para esto?

Mimi

No lo reconocen públicamente, pero los números sugieren que sí. Dieciocho mil personas en dieciocho meses no llega a México por casualidad.

Luke

Pero eso es especulación, aunque razonable. El reportaje dice que es "difícil creer que suceda sin acuerdo", no que haya prueba de uno.

Mark

¿Y Sheinbaum? ¿Está cooperando voluntariamente o está siendo presionada?

Mimi

Probablemente ambas cosas. Hay una asimetría de poder clara. México depende de Estados Unidos en muchos aspectos, así que cuando Trump hace de la deportación una prioridad, México coopera.

  • 18.000 personas deportadas de EEUU a México desde enero de 2025
  • Andrea, mujer trans hondureña, deportada a Honduras pese a protección judicial contra tortura
  • Migrantes dejados sin documentación, dinero ni información sobre derechos en México
  • Redadas inmediatas en Cancún: deportados liberados son detenidos y reenviados en 24 horas

EEUU traslada migrantes a México sin garantías de debido proceso, algunos con protecciones judiciales previas que son ignoradas en deportaciones encadenadas. México detiene y redeporta a personas sin documentación ni información sobre derechos, frecuentemente a países donde enfrentan persecución según tribunales estadounidenses.

Estados Unidos ha deportado a 18.000 personas a México desde enero de 2025, muchas de terceros países que son reenviadas a sus naciones de origen pese a riesgos documentados de persecución, violando protecciones internacionales.

Desde enero de 2025, cuando Donald Trump regresó a la Casa Blanca, Estados Unidos ha deportado a más de 18.000 personas a México, la mayoría procedentes de terceros países de Centroamérica y el Caribe. De acuerdo con datos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas estadounidense obtenidos por Human Rights Watch, aproximadamente 13.000 de esas personas fueron enviadas directamente a México. Lo que distingue este flujo no es solo su volumen, sino su destino final: muchas de estas personas son reenviadas por las autoridades mexicanas a sus países de origen, o permanecen en ciudades como Cancún en una especie de limbo migratorio, habiendo escapado apenas de una segunda deportación que las devolvería a lugares de los que huyeron.

El caso de Andrea, una mujer trans hondureña de 34 años, ilustra la mecánica de estas deportaciones encadenadas. En noviembre de 2024, un juez migratorio estadounidense le otorgó protección bajo la Convención contra la Tortura, reconociendo que enfrentaba riesgo de persecución en Honduras. Un año después, fue expulsada de todas formas. Primero la trasladaron a México, donde fue detenida en una estación migratoria en Villahermosa, Tabasco, compartiendo celda con otra mujer trans. Poco después, México la deportó a Honduras, el país exacto del que un tribunal estadounidense había determinado que debía ser protegida. Su experiencia no es aislada. Cada semana, el ICE traslada migrantes detenidos hasta la frontera mexicana, donde cambian de custodia sin explicación alguna. Los detenidos describen un cambio de vehículo, de agentes, de uniforme. Desde allí son trasladados hacia el sur, alejados de la frontera para desalentar nuevos intentos de cruce. Tras horas de viaje, los dejan en el extremo opuesto del país sin pasaporte, sin dinero, frecuentemente solo con la orden de deportación que ellos mismos firmaron, y sin orientación sobre cómo solicitar protección o regularizar su situación.

Fernando Hernández, abogado migratorio en Tabasco, identifica la falta de información como la primera violación de derechos humanos en este proceso. Muchas personas desconocen que serán enviadas a México hasta que la decisión ya está en marcha. Algunas creen haber firmado una deportación voluntaria a su país de origen y descubren el verdadero destino cuando suben al avión o al autobús, momento en el cual ya no pueden negarse. La ausencia de documentación de identidad complica cualquier trámite posterior, dejando a los deportados en una situación de vulnerabilidad extrema.

Silvia Quevedo, abogada migratoria del bufete Fidens que litiga casos en Cancún, Tijuana y Ciudad de México, cuestiona la lógica de enviar a alguien a un tercer país sin garantías. Si una persona solicita protección a México argumentando que huye de su país, ¿cómo puede ser colocada nuevamente frente a quienes la persiguen, quienes podrían lincharla, matarla o acosarla? Para Quevedo, trasladar a migrantes a terceros países debería funcionar como una alternativa con salvaguardas legales, no como una escala intermedia hacia una deportación que viole la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados. Quienes logran llegar a Cancún son precisamente aquellos que han conseguido escapar de esa segunda expulsión.

Juanita Goebertus, directora para las Américas de Human Rights Watch, señala que resulta "difícil creer que esto suceda sin algún tipo de acuerdo" entre ambos países, aunque ni Estados Unidos ni México lo reconozcan públicamente. Para la organización, Estados Unidos es el primer responsable al violar el derecho al debido proceso de los deportados, quienes nunca tuvieron oportunidad de impugnar su traslado a México. A partir de ese punto, México asume lo que Goebertus describe como "el trabajo sucio por encargo" de Washington. Los migrantes son enviados a lugares donde no son originarios y donde nunca pudieron declarar si se sentían seguros. Tras atravesar todo México, muchos son dejados en estados fronterizos como Tapachula y Villahermosa, zonas con indicadores extremadamente altos de violencia, lo que explica por qué tantos se dirigen a Cancún lo antes posible.

La contradicción política es evidente. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, que se presenta como contrapunto de Trump, mantiene e incluso intensifica la cooperación migratoria cuando esta se convierte en prioridad para la Casa Blanca. Goebertus atribuye esto a la "asimetría de poder" entre ambos países: públicamente crítica con algunas medidas estadounidenses, Sheinbaum mantiene "detrás de puertas cerradas" una estrecha colaboración migratoria. Esta dinámica permite que México funcione como filtro y distribuidor de deportados sin que la responsabilidad política recaiga sobre sus hombros.

La liberación de migrantes en territorio mexicano, sin embargo, resulta efímera. Según Quevedo, las autoridades mexicanas acuden a los lugares donde se alojan los deportados liberados y los detienen por estar en situación irregular. Sin contacto con el exterior y sin representación legal, estos detenidos son deportados esa misma noche o al día siguiente. Es falso, insiste la abogada, que no haya redadas. Las hay, sistemáticas y coordinadas, convirtiendo la liberación inicial en poco más que un teatro que precede a una detención y expulsión casi inmediata.

Si estoy pidiendo protección a México y digo que huyo de mi país, ¿cómo me pones otra vez frente a la gente que me va a linchar, matar o asediar?
— Silvia Quevedo, abogada migratoria
La primera violación de derechos humanos es la falta de información
— Fernando Hernández, abogado migratorio en Tabasco
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