En el umbral de un torneo que une dos grandes ligas del continente, Lionel Messi regresó a la titularidad con la autoridad silenciosa de quien nunca se ha ido del todo. Su doblete y asistencia en la victoria 4-2 del Inter Miami sobre el Atlético de San Luis no fueron solo números en un marcador, sino el recordatorio de que ciertos jugadores transforman el significado mismo de los partidos que disputan. El torneo apenas comienza, pero ya tiene su figura central.