Bajo un cielo que promete no ceder ni una nube, Madrid recibirá el domingo su primer Gran Premio de Fórmula 1 con el calor propio de un septiembre generoso. La Agencia Española de Meteorología ha confirmado temperaturas de entre 31 y 33 grados, viento apenas perceptible y probabilidad de lluvia cercana a cero, condiciones que invitan tanto al espectáculo en pista como a la prudencia fuera de ella. En la gran fiesta del motor, el clima será un protagonista silencioso pero determinante para quienes llenen las gradas.