Los bonos soberanos de Asia cayeron mientras los rendimientos del Tesoro a 30 años alcanzaron máximos desde 2007, reflejando preocupaciones sobre finanzas públicas. El petróleo Brent superó los US$91 tras el rechazo de Trump a prorrogar acuerdo con Irán y reactivación de combates en Líbano, intensificando riesgos geopolíticos.
Mercados asiáticos caen por alza del petróleo y rendimientos de bonos en máximos
La tendencia neta sigue siendo al alza en los rendimientos, especialmente en los de plazo largo
¿Por qué los bonos asiáticos cayeron si la inflación en Estados Unidos mostró lecturas benignas esta semana?
Porque los mercados no viven en el presente. Los operadores estaban reaccionando a dos cosas simultáneamente: los datos de inflación sugerían que la Reserva Federal podría ser menos agresiva, pero el petróleo subía y Oriente Medio se volvía más inestable. Eso reavivó el miedo de que la inflación vuelva a acelerarse si el suministro de energía se ve amenazado.
¿Qué significa que Trump rechace prorrogar el acuerdo con Irán?
Significa que se acabó el tiempo de negociación. Ese acuerdo técnicamente vencía el lunes y tenía como objetivo dar a Washington y Teherán sesenta días para alcanzar algo más duradero. Al decir que no, Trump cerró esa puerta. Los mercados interpretaron eso como un aumento en el riesgo de que las tensiones escalen.
¿Por qué el Estrecho de Ormuz importa tanto?
Porque aproximadamente un tercio del petróleo que se comercia por vía marítima pasa por allí. Si eso se cierra o se restringe, los precios del crudo se disparan y la inflación sigue. Es el cuello de botella que todos temen.
Pero las acciones asiáticas subieron. ¿Eso no contradice la caída de los bonos?
No realmente. Los bonos caen cuando suben los rendimientos, lo que refleja incertidumbre y riesgo. Las acciones pueden subir si hay sectores específicos —como los chips y la inteligencia artificial— que los inversores ven como ganadores a largo plazo, incluso en un entorno volátil. Son dos historias diferentes ocurriendo al mismo tiempo.
¿Cuánto tiempo durará esta volatilidad?
Mientras Oriente Medio permanezca inestable y los rendimientos de los bonos a largo plazo se mantengan elevados, los operadores seguirán siendo nerviosos. No es algo que se resuelva en días. Es un estado de espera, un monitoreo constante de noticias que podrían cambiar todo.
Le Pouls
- Rendimientos del Tesoro a 30 años alcanzaron 5,32%, máximo desde junio de 2007
- Petróleo Brent subió a US$91,01 tras rechazo de Trump a prorrogar acuerdo con Irán
- Rendimientos de bonos japoneses a 10 años ampliaron ganancias tras máximos de décadas
- Índice regional MSCI subió 0,4% mientras acciones de Corea del Sur ganaron 2,7%
Los bonos soberanos de Asia cayeron mientras los rendimientos del Tesoro a 30 años alcanzaron máximos desde 2007, reflejando preocupaciones sobre finanzas públicas. El petróleo Brent superó los US$91 tras el rechazo de Trump a prorrogar acuerdo con Irán y reactivación de combates en Líbano, intensificando riesgos geopolíticos.
Los mercados asiáticos enfrentan presión por la caída de bonos del Tesoro estadounidense y el alza del petróleo ante tensiones geopolíticas en Medio Oriente, reavivando temores inflacionarios.
Los mercados de bonos asiáticos despertaron a una mañana de presión. En las primeras horas de negociación, los bonos soberanos de Australia y Nueva Zelanda cedieron terreno, mientras que en Japón los rendimientos de la deuda a diez años ampliaban sus ganancias tras alcanzar el lunes máximos que no se veían en décadas. Al otro lado del Pacífico, los bonos del Tesoro estadounidense a treinta años habían subido al 5,32%, un nivel que no se registraba desde junio de 2007. La caída reflejaba una inquietud más profunda: los inversores estaban revaluando sus apuestas sobre las finanzas públicas, la inflación persistente y el costo del dinero en un mundo cada vez más caro.
El petróleo subía mientras las perspectivas de paz en Oriente Medio se desvanecían. El Brent, referente mundial, tocó los 91,01 dólares el barril después de que el presidente Donald Trump dijera que no prorrogaría el acuerdo con Irán que estaba por vencer, y después de que los combates se reavivaran en el Líbano. Esa combinación —precios elevados del crudo, rendimientos de bonos en máximos y riesgo geopolítico renovado— creaba un entorno volátil donde los operadores permanecían particularmente atentos a cualquier noticia que surgiera de la región. Nick Twidale, analista jefe de mercados de AT Global Markets, escribió que esta mezcla probablemente mantendría la volatilidad en los mercados durante las semanas por venir.
La inflación volvía a ser el fantasma en la sala. Aunque dos lecturas benignas de inflación en Estados Unidos este mes habían llevado a los operadores a reducir sus apuestas sobre un aumento de la tasa de interés por parte de la Reserva Federal el próximo mes, las renovadas tensiones en Oriente Medio y el repunte en los precios del petróleo estaban reavivando las preocupaciones sobre el alza de precios. Los inversores sabían que si el Estrecho de Ormuz —vital para el comercio mundial de energía— se cerraba o se restringía, los costos de la energía permanecerían elevados durante meses. El aumento en los rendimientos del Tesoro también reflejaba la inquietud ante el aumento del gasto público y una avalancha de ventas de deuda a largo plazo que estaban presionando los precios hacia abajo.
Padhraic Garvey, jefe regional de investigación para las Américas de ING Groep, observó que los bonos del Tesoro estadounidense seguían cotizando con un tono pesado y que eso probablemente continuaría. Era un proceso lento, escribió, pero la tendencia neta seguía siendo al alza en los rendimientos, especialmente en los de plazo largo. Matt Maley, estratega jefe de mercado de Miller Tabak + Co., señaló que la situación en Oriente Medio era inquietante y que el rendimiento de los bonos a diez años de Estados Unidos había vuelto a superar el 4,7%. Dado que esos rendimientos a largo plazo se mantenían elevados incluso después de los datos benignos de inflación de la semana anterior, esto estaba creando obstáculos para los inversores que buscaban encontrar valor en los mercados de renta fija.
No todo en Asia se movía hacia abajo. Las acciones asiáticas avanzaron, con el índice regional de MSCI subiendo un 0,4%. Las acciones en Corea del Sur subieron un 2,7% al reanudar las operaciones tras el feriado del lunes. Los fabricantes de chips registraron ganancias en el mercado estadounidense después de que los detalles del fuerte crecimiento de las ventas de Anthropic avivaran el optimismo en torno a la inteligencia artificial, aunque el mercado en general caía. El oro prolongó su racha alcista de dos semanas, cotizándose en torno a los 4.415 dólares la onza, mientras que el dólar bajaba ligeramente después de caer el lunes a su nivel más bajo desde mayo.
En el frente corporativo, las noticias fueron mixtas. BHP Group vio sus utilidades aumentar casi un tercio gracias al impulso de los altos precios de las materias primas, con los ingresos anuales por la venta de cobre superando por primera vez a los del mineral de hierro. Nvidia acordó invertir hasta 105.000 millones de dólares para financiar un nuevo complejo de centros de datos en Ohio que será arrendado por OpenAI. RTX Corp se adjudicó un contrato por 23.000 millones de dólares con la Marina de los Estados Unidos para acelerar la producción de más de 7.000 misiles de crucero Tomahawk. Berkshire Hathaway aumentó su participación en Delta Air Lines y en Alphabet, la empresa matriz de Google, a medida que Greg Abel comenzaba a aprovechar las enormes reservas de efectivo de la empresa.
Mientras los operadores monitoreaban los movimientos en los mercados de bonos y energía, una pregunta persistía: ¿cuánto tiempo permanecería esta volatilidad? La respuesta parecía depender de dos factores fuera del control de los mercados financieros: si la situación en Oriente Medio se estabilizaba o se deterioraba, y si la inflación volvía a acelerarse o continuaba moderándose. Hasta que esos interrogantes se resolvieran, los inversores seguirían siendo particularmente sensibles a cualquier noticia que surgiera de la región.
Citations marquantes
Es probable que la combinación de precios elevados del petróleo, mayores rendimientos de los bonos del Tesoro y un riesgo geopolítico renovado mantenga la volatilidad en los mercados— Nick Twidale, analista jefe de mercados de AT Global Markets
Los bonos del Tesoro de EE.UU. siguen cotizando con un tono pesado; es probable que esto continúe. La tendencia neta sigue siendo al alza en los rendimientos, y en particular en los de plazo largo— Padhraic Garvey, jefe regional de investigación para las Américas de ING Groep