En un país donde el crédito privado apenas roza el once por ciento del PBI y el mercado de capitales ha operado durante décadas casi en soledad doméstica, Argentina emprende una transformación silenciosa pero de largo alcance: la Comisión Nacional de Valores desmonta burocracia acumulada mientras instituciones clave construyen la infraestructura para activos digitales, tokenización de instrumentos y fondos cotizados locales. Es la apuesta de que modernizar las reglas del juego puede multiplicar el flujo de crédito hacia empresas que hoy no llegan a él, y abrir la puerta a capitales que aún mir