Entre la noche del 20 y el amanecer del 21 de agosto, un incendio forestal arrasó más de 300 hectáreas en Gualanday, Tolima, amenazando hogares y comunidades rurales en uno de los momentos más secos que ha vivido la región. El meteorólogo Max Henríquez sitúa esta emergencia dentro de un patrón más amplio: el desarrollo del fenómeno El Niño, que trae consigo calor prolongado y una ausencia pertinaz de lluvias. No se trata de un evento aislado, sino de una advertencia encarnada en llamas sobre lo que aún podría estar por venir.
Max Henríquez advierte sobre El Niño tras incendios en Tolima
Comunidades y viviendas en Gualanday enfrentan riesgo directo por proximidad al incendio forestal que consumió más de 300 hectáreas.