Un fenómeno climático de escala global llega a Paraguay con una advertencia inscrita en su naturaleza: donde hay lluvia intensa, el mosquito Aedes aegypti encuentra hogar. El Niño, que intensificará las precipitaciones entre octubre y diciembre, no trae solo agua sino la posibilidad de que el dengue, el zika y el chikungunya encuentren las condiciones para expandirse. Mientras la epidemiología actual permanece contenida —293 casos confirmados, sin muertes recientes— nueve departamentos ya muestran señales de alerta, y las autoridades recuerdan que la mejor medicina sigue siendo la más antigua: