La aterosclerosis silenciosa afecta a 1 de cada 13 jóvenes entre 18 y 29 años, aumentando progresivamente hasta 9 de cada 10 entre 60 y 70 años. Los métodos convencionales de estimación de riesgo cardiovascular identifican solo una pequeña proporción de personas con aterosclerosis silenciosa ya presente.
Más del 50% de adultos jóvenes sanos tiene aterosclerosis silenciosa sin saberlo
La prevención cardiovascular del futuro debe ser más precisa y personalizada
¿Cómo es posible que más de la mitad de adultos jóvenes tengan aterosclerosis y no lo sepan?
Porque la enfermedad no produce síntomas durante años o décadas. Las placas se acumulan lentamente en las arterias sin causar dolor ni molestia alguna. Solo cuando la placa se rompe o bloquea completamente una arteria es cuando alguien sufre un infarto o un accidente cerebrovascular.
Pero espera. El estudio detectó aterosclerosis con ecografía. ¿Eso significa que todos esos depósitos van a causar problemas? ¿O algunos permanecerán estables toda la vida sin nunca convertirse en un evento cardíaco?
Esa es exactamente la pregunta que REACT intenta responder ahora. El estudio actual es solo la primera fase. Están siguiendo a estas personas para ver quién desarrolla síntomas y quién no.
Entonces, si yo tengo 35 años y aparentemente estoy sano, ¿debería hacerme una ecografía ahora mismo?
Según lo que proponen los investigadores, sí. Pero eso requeriría un cambio completo en cómo funciona la medicina preventiva. Actualmente, nadie te hace una ecografía de arterias a los 35 años a menos que tengas síntomas o factores de riesgo muy obvios.
Y aquí está el problema: el estudio muestra que los métodos convencionales de riesgo identifican solo a una pequeña proporción de personas con aterosclerosis ya presente. Eso significa que muchas personas que parecen de bajo riesgo según las escalas tradicionales en realidad tienen la enfermedad.
¿Qué diferencia hay entre hombres y mujeres en esto?
Los hombres desarrollan aterosclerosis entre cinco y diez años antes que las mujeres. En las mujeres, el aumento más pronunciado ocurre entre los 40 y los 60 años, alrededor de la menopausia. Probablemente porque los estrógenos ofrecen cierta protección.
Pero eso también significa que las estrategias preventivas actuales, que fueron diseñadas principalmente en hombres, podrían no ser óptimas para las mujeres. El CNIC está investigando esto específicamente ahora.
¿Cuál es el siguiente paso? ¿Cómo cambia esto la práctica médica?
Si los resultados se confirman, la idea es que los ecógrafos portátiles se conviertan en estándar para el cribado temprano. En lugar de estimar riesgo, simplemente mirarías dentro de las arterias.
Pero eso es un cambio enorme de infraestructura y costo. Y aún no sabemos si detectar la aterosclerosis silenciosa tempranamente y tratarla realmente previene infartos y accidentes cerebrovasculares. Eso es lo que REACT necesita demostrar en las fases siguientes.
Il Polso
- El 57,1% de más de 16.800 adultos jóvenes aparentemente sanos presentaba aterosclerosis silenciosa
- Aproximadamente 1 de cada 13 personas entre 18 y 29 años ya tiene aterosclerosis
- Entre los 60 y 70 años, 9 de cada 10 personas presentan la enfermedad
- Las enfermedades cardiovasculares causadas por aterosclerosis matan a cerca de 20 millones de personas anuales en el mundo
- Los hombres desarrollan aterosclerosis entre 5 y 10 años antes que las mujeres
La aterosclerosis silenciosa afecta a 1 de cada 13 jóvenes entre 18 y 29 años, aumentando progresivamente hasta 9 de cada 10 entre 60 y 70 años. Los métodos convencionales de estimación de riesgo cardiovascular identifican solo una pequeña proporción de personas con aterosclerosis silenciosa ya presente.
Un estudio internacional revela que el 57,1% de adultos jóvenes aparentemente sanos presenta aterosclerosis silente, principal causa de enfermedades cardiovasculares, detectada mediante técnicas de imagen antes de síntomas.
Más de la mitad de los adultos jóvenes que se consideran completamente sanos albergan ya en sus arterias el germen de una enfermedad que podría matarlos años o décadas después. No lo saben. No sienten nada. Sus análisis de sangre parecen normales. Pero cuando investigadores internacionales los sometieron a técnicas avanzadas de imagen, encontraron depósitos de aterosclerosis en más del 57 por ciento de ellos: placas silenciosas que crecen sin avisar, responsables de la mayoría de los infartos y accidentes cerebrovasculares que matan a cerca de 20 millones de personas cada año en el mundo.
Este hallazgo, presentado en el congreso de la Sociedad Europea de Cardiología en 2026 y publicado en The New England Journal of Medicine, proviene del estudio REACT, uno de los más ambiciosos jamás realizados para cartografiar cuándo y dónde comienza realmente la enfermedad cardiovascular. El equipo internacional, dirigido por el doctor Borja Ibáñez del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III en Madrid y el profesor Henning Bundgaard de Copenhague, reclutó a más de 16.800 personas de entre 18 y 70 años, todas sin antecedentes conocidos de problemas cardíacos. Cada una fue examinada con ecografía de alta resolución para detectar placas en las arterias del cuello, las piernas y el corazón, además de análisis de sangre, estudios genómicos e imágenes de retina.
Lo que descubrieron desafía la forma en que la medicina ha pensado la prevención cardiovascular durante décadas. La enfermedad no espera a los 50 o los 60 años. Aproximadamente una de cada 13 personas entre 18 y 29 años ya presentaba aterosclerosis en alguna arteria. La proporción crece de manera constante con la edad: entre los 40 y los 50 años, casi la mitad la padecía; entre los 60 y los 70, nueve de cada diez. Pero lo más inquietante es que los métodos tradicionales para estimar el riesgo cardiovascular—escalas que consideran la edad, la presión arterial, el colesterol y el tabaquismo—identificaban solo a una pequeña fracción de estas personas. Alguien podría tener todos los factores de riesgo "bajo" según los cálculos convencionales y aun así estar desarrollando silenciosamente la enfermedad.
El estudio también reveló diferencias significativas entre hombres y mujeres. En los varones, la aterosclerosis aparecía entre cinco y diez años antes que en las mujeres. En ellas, el aumento más pronunciado ocurría entre los 40 y los 60 años, período que coincide con la transición menopáusica, lo que sugiere que las hormonas juegan un papel protector hasta cierto punto. Otro hallazgo práctico: la mayoría de las personas con placas en las arterias coronarias del corazón también las tenían en las arterias carótidas del cuello o femorales de las piernas, lo que significa que un simple ultrasonido portátil podría detectar la enfermedad sin necesidad de procedimientos invasivos.
Para Ibáñez, estos resultados apuntan hacia una transformación fundamental en cómo prevenimos la enfermedad cardiovascular. En lugar de estimar probabilidades basadas en factores de riesgo, el futuro debería consistir en detectar directamente la presencia de aterosclerosis mediante imagen antes de que cause síntomas. "La prevención cardiovascular del futuro debe ser más precisa y personalizada," señaló. "Si identificamos la aterosclerosis en sus fases iniciales podremos intervenir antes, adaptar mejor los tratamientos y reducir la carga de enfermedad cardiovascular." Bundgaard fue más allá: los resultados demuestran que la aterosclerosis puede detectarse décadas antes de que alguien sufra un infarto o un accidente cerebrovascular, proporcionando el mapa más completo hasta ahora de cómo evoluciona esta enfermedad a lo largo de toda la vida adulta.
La implicación práctica es clara. Ibáñez propone que los ecógrafos portátiles, que cualquier profesional sanitario puede usar, se conviertan en estándar para el cribado de enfermedad cardiovascular desde etapas tempranas de la vida. No como un procedimiento de emergencia, sino como parte de la evaluación de salud de rutina. Esto requeriría un cambio de paradigma: pasar de preguntarse cuál es el riesgo de una persona a simplemente mirar dentro de sus arterias y ver qué está pasando. El CNIC ya ha abierto una línea de investigación dedicada específicamente a entender cómo la aterosclerosis afecta a las mujeres de manera diferente, reconociendo que las estrategias preventivas necesitarán adaptarse no solo al sexo sino también a la etapa de la vida.
Lo que queda por delante es tanto promesa como interrogante. REACT es solo la primera fase de un estudio que continuará siguiendo a estos participantes a lo largo del tiempo. Los investigadores ahora tienen una base de datos extraordinariamente completa sobre dónde y cuándo comienza la enfermedad. La pregunta siguiente es qué hacer con esa información: cómo intervenir en personas que tienen aterosclerosis silenciosa pero aún no síntomas, cómo personalizar esos tratamientos, y si la detección temprana realmente salva vidas. Por ahora, lo que está claro es que millones de personas jóvenes y aparentemente sanas están viviendo con una enfermedad que no saben que tienen, y que la medicina tiene por primera vez una herramienta para verla antes de que sea demasiado tarde.
Citazioni salienti
Durante décadas hemos estimado el riesgo cardiovascular a partir de factores como la edad, la presión arterial o el colesterol. Este trabajo demuestra que ahora podemos ir un paso más allá y detectar directamente la enfermedad antes de que produzca un infarto o un ictus.— Doctor Borja Ibáñez, director científico del CNIC
REACT demuestra que la aterosclerosis puede detectarse décadas antes de que aparezcan las manifestaciones clínicas y proporciona el atlas más completo de la evolución de esta enfermedad a lo largo de la vida adulta.— Profesor Henning Bundgaard, Rigshospitalet de Copenhague