En la noche del domingo, más de cien mil hogares y negocios en Puerto Rico quedaron a oscuras cuando dos unidades generadoras de AES salieron de servicio casi al mismo tiempo, obligando a LUMA Energy a activar cortes rotativos para evitar un colapso total del sistema. Era la segunda crisis eléctrica grave en menos de veinticuatro horas, y revelaba, una vez más, cuán delgado es el margen entre el funcionamiento y el caos en la infraestructura energética de la isla. Un sistema que exige perfección constante, pero que rara vez la encuentra.
Más de 80,000 clientes sin luz por salida de unidades AES
Más de 80,000 clientes afectados sin servicio eléctrico durante la noche del domingo en zonas urbanas principales.