En los gimnasios brasileños, el aire que respiran quienes buscan fortalecer su cuerpo y su mente lleva consigo una paradoja silenciosa: la acumulación de dióxido de carbono, presente durante casi cuatro de cada cinco horas de funcionamiento, no solo enturbia el ambiente físico sino que erosiona el bienestar emocional de los usuarios. Un estudio publicado en Environmental Science and Pollution Research revela que la ventilación deficiente en estos espacios se asocia con un riesgo más del doble de experimentar fatiga, irritabilidad y alteraciones del humor, convirtiendo el acto de cuidarse en un
Mala ventilación en gimnasios aumenta riesgo de malestar emocional, según estudio
Usuarios de gimnasios expuestos a mala calidad del aire experimentan síntomas de malestar emocional, fatiga e irritabilidad que afectan su bienestar psicológico.