Cada julio, el cielo recuerda a quienes lo miran que el tiempo humano y el tiempo cósmico alguna vez fueron uno solo. El 29 de julio de 2026, Colombia podrá contemplar la Luna del Ciervo —el plenilunio de julio— cuando la Tierra se interponga entre el Sol y la Luna, iluminando por completo el rostro familiar del satélite. Su nombre, heredado de pueblos indígenas norteamericanos que leían en ella el crecimiento de nuevas cornamentas, nos recuerda que la astronomía y la naturaleza han sido, por milenios, un mismo lenguaje.