En los márgenes del cosmos y del tiempo ordinario, el astronauta italiano Luca Parmitano se prepara para pilotar Artemis III, la misión que por primera vez acoplará la nave Orion con alunizadores en órbita lunar. Desde Houston, este hombre que sobrevivió al vacío con sangre fría legendaria reflexiona sobre la exploración como vocación colectiva, la rivalidad silenciosa con China y la certeza de que las experiencias —no las posesiones— son lo único que verdaderamente nos acompaña. Su mensaje a España, a días de un eclipse total, es también una invitación filosófica: detenerse, mirar al cielo y