Cada otoño trae consigo el recordatorio de que los sistemas de salud no son infinitos. En Galicia, la llegada simultánea de covid, gripe y virus digestivos en septiembre de 2026 ha vuelto a tensar una red asistencial que ya operaba al límite: centros de salud sin citas disponibles durante semanas, urgencias hospitalarias con más pacientes que el año anterior, y una escasez de médicos que no es nueva, pero que cada pico de demanda hace más visible. Lo que ocurre no es una crisis repentina, sino la expresión acumulada de decisiones estructurales pendientes.