En septiembre de 2026, los hutíes se aproximan al control total del estrecho de Bab el Mandeb, una de las arterias más vitales del comercio marítimo mundial, mientras reanudan combates en la costa del mar Rojo y consolidan su posición dentro del Eje de la Resistencia iraní. Lo que ocurre en Yemen no es solo una guerra civil: es la historia de cómo un actor no estatal puede llegar a sostener en sus manos el pulso de la economía global. Arabia Saudita, que intervino militarmente hace más de una década para contener este avance, observa hoy cómo el tablero se ha invertido en su contra.