Los audios de Urda: la orden de «marcha normal» que precedió al choque entre el AVE y el Iryo

El accidente ha causado al menos 68 muertos, según la información publicada.
«¿Con marcha normal?» «Sí». Doce minutos después, el Iryo seguía sin arrancar.
Intercambio grabado entre el maquinista del AVE 2080 y el centro de control de Atocha antes del choque en Urda.
Mark

Lo que más llama la atención es esa pregunta del maquinista: «¿Con marcha normal?». ¿Por qué pesa tanto?

Mimi

Porque muestra que él mismo dudó. Pidió confirmación y el controlador respondió «Sí». Ese intercambio queda grabado.

Mark

Y en Atocha tampoco parecían tenerlo claro.

Mimi

Se oye a los operadores decir que se están liando, que valoran desconectar o no, que dicen que lo van a arreglar. Hay improvisación en directo.

Luke

Conviene separar lo que se oye de lo que se concluye. Las grabaciones son tres llamadas; no sabemos si hubo otras comunicaciones no difundidas.

Mark

Pero no hay ninguna advertencia al AVE sobre el Iryo.

Luke

En las tres conversaciones publicadas, no. Decir que nunca se avisó por ningún canal iría más allá de lo que el material sostiene.

Mimi

Aun así, la maquinista del Iryo dijo dos veces que estaba detenida ante Urda, y a las 8.48 que no podía reiniciar el sistema.

Mark

¿Y la normativa?

Luke

La consigna COI 01/25 pide cantón libre de trenes. Que las instrucciones no lo verificaran es lectura del periódico; lo de «inexplicable» es una valoración preliminar del ministro Puente.

Mimi

La responsabilidad concreta la dirimirá el Tribunal de Orgaz.

Luke

Y queda por saber cuántas personas decidieron qué, y con qué información.

  • Un fallo del sistema LZB en Urda deja al AVE 2080 y al Iryo 6076 avanzando por la misma vía en una mañana ya tensa.
  • El control de Atocha duda entre desconectar o esperar mientras la llamada de los maquinistas se repite sin una respuesta clara.
  • Se autoriza reanudar la marcha en BSL con marcha normal, una instrucción que no parece cumplir la consigna COI 01/25 sobre el cantón libre de trenes.
  • El choque hacia las 8.54 deja al menos 68 muertos y la investigación del Tribunal de Instancia de Orgaz busca ahora responsabilidades en cada decisión.

Hay momentos en que una red entera de decisiones, pensada para proteger vidas, se revela frágil en sus eslabones más humanos: una palabra dudosa, una autorización apresurada, una señal que no se verifica. En la mañana en que una avería en Urda puso a prueba la vigilancia del centro de control de Atocha, dos trenes compartieron el mismo trayecto sin que la cadena de avisos lo advirtiera a tiempo. La tragedia, que según la información publicada ha dejado al menos 68 muertos, obliga ahora a preguntarse cómo convierte un procedimiento de excepción en rutina y quién responde cuando la rutina falla.

A las 8.31 de la mañana, el maquinista del AVE 2080, camino de Sevilla, avisó al centro de control de Atocha de una avería en el sistema que vigila la velocidad y la circulación de los trenes. Del otro lado, un operador ya conocía el problema: se había caído la central de Urda. Las grabaciones, a las que ha tenido acceso Ideal, reconstruyen los minutos que precedieron a una tragedia con al menos 68 muertos.

En la conversación se oyen las dudas del propio puesto de mando: si desconectar o no, y la inquietud de que el arreglo prometido no llegaba. A las 8.36 llegó la instrucción de reanudar la marcha en BSL, el procedimiento supletorio para cuando falla la protección ordinaria. Según las grabaciones, la orden omitió la prescripción de marcha a la vista. Cuando el maquinista preguntó si era con marcha normal, la respuesta fue un sencillo sí.

Cinco minutos después llamó la maquinista del Iryo 6076. Había perdido la transmisión, pasado una señal sin recuperarla y quedado detenida ante Urda, en el mismo trayecto por el que avanzaba el AVE. Un operador le recordó que no podía rebasar. Sin embargo, casi en el mismo minuto recibió una instrucción casi idéntica a la del AVE. A las 8.48, seis minutos antes del choque, volvió a llamar para decir que seguía parada. La respuesta fue un 'cuando pueda'. En las conversaciones difundidas no aparece ninguna contraorden para el AVE ni aviso a su conductor.

La consigna COI 01/25 de Adif exige que el cantón esté libre de trenes antes de reanudar la marcha en BSL, una comprobación que las instrucciones no parecen haber hecho. Hacia las 8.54, el AVE alcanzó al Iryo detenido. El ministro Óscar Puente calificó de inexplicable la actuación del centro de control. Ahora, el Tribunal de Instancia de Orgaz y los investigadores ferroviarios deberán reconstruir cada eslabón de una cadena de decisiones que terminó en tragedia.

A las 8.31 de la mañana, el maquinista del AVE 2080, que viajaba hacia Sevilla, llamó al Centro de Regulación y Control de Atocha para avisar de una avería en el sistema LZB, el que supervisa de forma continua la velocidad y la circulación de los trenes. En Atocha ya lo sabían. «Es que se ha caído la central de Urda», le explicó uno de los operadores. Aquella llamada es la primera de tres grabaciones a las que ha tenido acceso Ideal y que reconstruyen los minutos previos a una tragedia que ha causado al menos 68 muertos.

En la conversación se oye al controlador confirmar con el maquinista que tenía por delante un punto de parada y meta cero, es decir, una indicación que obligaba al tren a detenerse. Después se oyen las dudas del propio centro. «Espera, que estamos valorando desconectar o no», dijo el operador, y más tarde: «nos estamos liando porque dicen que lo van a arreglar». En otro momento se le escucha comentar que el procedimiento consistía en desconectar y volver a conectar, y pedir que esperase.

A las 8.36 llegó la instrucción que quedó registrada: desconectar y volver a conectar el LZB y reanudar la marcha al amparo del BSL con marcha normal. El BSL es el bloqueo supletorio, el procedimiento con el que se gestiona la circulación cuando falla el sistema ordinario de protección. Según las grabaciones, la autorización omitió la prescripción de «marcha a la vista» que las disposiciones aplicables recogen para ciertas situaciones de pérdida de transmisión. El maquinista llegó a preguntar: «¿Con marcha normal?». El controlador contestó: «Sí».

Cinco minutos después, a las 8.41, llamó la maquinista del Iryo 6076. Explicó que había perdido la transmisión con velocidad meta 40, que había circulado en BSL, que había pasado el siguiente CDI en el punto 113+200 sin recuperar la transmisión y que estaba detenida en la señal de entrada de Urda, en el mismo trayecto por el que avanzaba el AVE de Renfe. El controlador le pidió confirmar que estaba parada ante la señal y ella lo hizo. Un operador le advirtió de que no se le autorizaba el rebase y que estuviera atenta a la señalización.

Aun así, ese mismo minuto recibió una instrucción formal casi idéntica a la del AVE: desconectar y volver a conectar el LZB y reanudar la marcha al amparo del BSL con marcha normal. Atocha añadió que, al acabar el diferímetro, continuarían en BSL. La conversación terminó sin que el Iryo hubiera confirmado que volvía a circular.

La tercera llamada fue a las 8.48, unos seis minutos antes del choque. La conductora informó de que el tren no le permitía reiniciar el LZB y de que seguía detenida ante la señal de entrada de Urda. La respuesta fue breve: «Conforme, pues nada, cuando pueda, ¿vale? Y si tiene problemas, nos llama». La grabación recoge además charlas internas del puesto de mando: alguien dice que el 6076 «está teniendo problemas con el equipo», y otro pregunta si hay que darle el desconecto o es un meta 0 normal, y añade: «En Urda tenemos el problema».

Para entonces, Atocha había recibido dos comunicaciones de la maquinista que acreditaban que su tren seguía parado ante Urda. En las tres conversaciones difundidas no se oye ninguna contraorden al AVE ni aviso a su conductor sobre el otro convoy.

La consigna COI 01/25 de Adif, vigente desde febrero de 2025, exige que, ante un fallo del bloqueo de control automático, el cantón que vaya a recorrer el tren esté «libre de trenes» para reanudar la marcha en BSL, y extiende esa cautela a ciertas incidencias del LZB. El Reglamento de Circulación Ferroviaria prevé, ante determinados fallos de transmisión, continuar en BSL con marcha a la vista, lo que obliga a circular con precaución y poder detenerse ante cualquier obstáculo.

El choque ocurrió hacia las 8.54, cuando el AVE alcanzó al Iryo detenido en la vía dos. El ministro de Transportes, Óscar Puente, atribuyó de forma preliminar la catástrofe a la decisión de permitir la marcha en esas condiciones y calificó de «inexplicable» la actuación del centro de control. La investigación judicial corresponde al Tribunal de Instancia de Orgaz, mientras la Guardia Civil y los investigadores ferroviarios analizan las comunicaciones para reconstruir la cadena de decisiones.

Maquinista de tren 2080, desconecte y vuelva a conectar el LZB y reanude marcha al amparo del BSL con marcha normal.
— Controlador del CRC de Atocha, a las 8.36
Calificó de «inexplicable» la actuación del centro de control.
— Óscar Puente, ministro de Transportes
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