En el sur del Líbano, donde pueblos enteros han sido reducidos a escombros, el primer ministro Nawaf Salam alzó la voz el 13 de agosto para nombrar lo que considera una verdad incómoda: que demoler casas, templos e infraestructura civil bajo el argumento de que son instalaciones militares no resiste ningún escrutinio moral ni jurídico. Detrás de sus palabras se acumulan más de cuatro mil muertos, doce mil heridos y un millón de personas que ya no tienen hogar al que volver. La humanidad lleva siglos debatiendo los límites de la guerra; lo que ocurre en el sur libanés vuelve a poner esa pregunt
Líbano rechaza justificaciones israelíes para destrucción de aldeas del sur
La ofensiva israelí ha causado 4.335 muertos, 12.277 heridos y desplazado a más de un millón de personas en el sur de Líbano.