El BCRA canceló completamente el tramo activado del swap con EE.UU. (USD 2.541 millones) a fines de diciembre, financiado mediante línea de crédito del BIS. Un REPO de USD 3.000 millones con seis grandes bancos internacionales permitió compensar el pago de bonos Globales y Bonares por USD 4.200 millones en capital e intereses.
Las reservas del BCRA alcanzan máximo de tres años pese a pagos de deuda por USD 4.200 millones
El BCRA no usó sus propias reservas; las compró prestadas
¿Cómo es posible que las reservas crecieran si el Banco Central pagó más de USD 4.200 millones en deuda?
Porque el BCRA no pagó esos dólares de sus propias reservas. El Tesoro fue quien desembolsó el dinero, y lo hizo usando fondos que el BCRA le había prestado a través de un REPO con bancos privados.
Entonces, ¿el BCRA simplemente prestó dinero que no tenía?
No exactamente. El BCRA pidió prestado USD 3.000 millones a seis bancos internacionales usando bonos como garantía. Ese dinero entró a las cuentas del Tesoro el mismo día que el Tesoro necesitaba pagar los bonos vencidos. Es un timing muy preciso.
¿Y qué pasó con el swap que devolvió a Estados Unidos?
Ese fue un movimiento separado. El BCRA había activado USD 2.541 millones del acuerdo de estabilización cambiaria en octubre. Para devolverlo en diciembre, tomó una línea de crédito del Banco de Pagos Internacionales en Suiza. Así que no usó sus propias reservas tampoco.
Esto suena como un juego de espejos financieros. ¿Es sostenible?
Eso es lo que preocupa a los analistas. El BCRA está acumulando reservas, lo cual es positivo. Pero está usando financiamiento de corto plazo para hacerlo. El REPO que cerró es por un año. En 2027, los vencimientos de deuda en dólares suben a USD 23.000 millones. Necesita una estrategia más duradera.
¿Entonces el crecimiento de las reservas es real o es ilusión contable?
Es real en el sentido de que los dólares están ahí. Pero la pregunta verdadera es si el BCRA puede mantener ese nivel sin depender de estos préstamos de corto plazo. Las compras diarias en el mercado de cambios son el mecanismo que debería sostener las reservas a largo plazo. Eso es lo que todos están observando ahora.
Le Pouls
- Reservas brutas alcanzaron USD 44.768 millones, máximo en tres años
- BCRA devolvió USD 2.541 millones del swap con EE.UU. financiado por línea de crédito del BIS
- REPO de USD 3.000 millones con seis bancos internacionales permitió compensar pago de bonos por USD 4.200 millones
- Obligaciones en dólares escalarán a USD 23.000 millones en 2027
El BCRA canceló completamente el tramo activado del swap con EE.UU. (USD 2.541 millones) a fines de diciembre, financiado mediante línea de crédito del BIS. Un REPO de USD 3.000 millones con seis grandes bancos internacionales permitió compensar el pago de bonos Globales y Bonares por USD 4.200 millones en capital e intereses.
Las reservas internacionales brutas del Banco Central alcanzaron USD 44.768 millones, su nivel más alto en tres años, a pesar de pagos de bonos soberanos por USD 4.200 millones y devolución del swap con Estados Unidos.
A mediados de enero, las reservas internacionales brutas del Banco Central llegaron a su punto más alto en tres años: USD 44.768 millones. Lo notable no es solo la cifra, sino cómo se alcanzó. En las dos semanas previas, la entidad monetaria había enfrentado dos desafíos de envergadura: el pago de bonos soberanos por más de USD 4.200 millones y la devolución completa de un acuerdo de estabilización cambiaria con Estados Unidos. Sin embargo, las reservas no solo resistieron estos golpes; crecieron.
El lunes de esa semana, las reservas subieron USD 372 millones. Según explicaron fuentes del Banco Central, aproximadamente USD 300 millones provinieron de la revaluación de activos, especialmente oro, que alcanzó un récord histórico de USD 4.622 la onza tras subir 2,7% en el día. El resto llegó de compras de contado del BCRA en el mercado de cambios por USD 55 millones. Pero estos números de corto plazo ocultan una maniobra más compleja que se desplegó a lo largo de dos semanas.
El viernes anterior, el BCRA informó que había cancelado completamente todas las operaciones del cuarto trimestre de 2025 bajo el acuerdo de estabilización cambiaria de USD 20.000 millones anunciado en octubre. Específicamente, había activado USD 2.541 millones en octubre y los devolvió a fines de diciembre, después de poco más de dos meses de vigencia. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, confirmó la operación en redes sociales, señalando que el Fondo de Estabilización Cambiaria ya no tenía pesos. Lo que Bessent no detalló fue cómo el BCRA consiguió los dólares para pagar. Analistas descubrieron que el financiamiento probablemente provino del Banco de Pagos Internacionales (BIS), con sede en Basilea, Suiza. El BCRA había tomado una línea de crédito de ese organismo multilateral para devolver lo que había recibido de Estados Unidos.
El pago de la deuda soberana siguió un guión diferente, aunque igualmente ingenioso. El Tesoro necesitaba desembolsar USD 4.200 millones en capital e intereses de dos series de bonos: los Globales, con ley extranjera, y los Bonares, con ley argentina. El jueves 8 de enero, giró USD 2.500 millones al exterior para los Globales. Pero ese mismo día, el BCRA cerró un acuerdo de recompra (REPO) con seis grandes bancos internacionales por USD 3.000 millones. Fue un préstamo respaldado en bonos, con una tasa de solo 400 puntos básicos por encima de la referencia para operaciones garantizadas. El dinero llegó a tiempo: tras el pago de los Globales, las reservas crecieron USD 541 millones en lugar de caer. Al día siguiente, el viernes 9, el Tesoro completó el desembolso con USD 1.700 millones adicionales para los Bonares. Esta vez las reservas cedieron USD 385 millones, pero la caída fue menor porque aproximadamente USD 700 millones de esos pagos fueron absorbidos por organismos públicos y parte de las tenencias privadas fueron reinvertidas dentro del sistema.
La semana en su conjunto mostró un saldo positivo de USD 1.297 millones en reservas brutas. Además de los movimientos del REPO y los pagos de deuda, contribuyeron las compras diarias del BCRA en el mercado de cambios (USD 218 millones netos) y un ingreso de USD 707 millones el lunes 5 de enero, cuando empresas adjudicatarias de centrales hidroeléctricas del Comahue liquidaron divisas. El Tesoro absorbió ese volumen "en bloque" para evitar volatilidad en el tipo de cambio mayorista.
Los analistas subrayaron que el BCRA había firmado su tercer REPO en un año, logrando esta vez un monto superior a los anteriores. Pero advirtieron sobre el plazo: el financiamiento se pactó por solo un año. Mirando adelante, las obligaciones en dólares con privados y el Fondo Monetario Internacional alcanzarán USD 9.000 millones en lo que resta de 2026, pero en 2027 escalarán a USD 23.000 millones. El desafío ahora es sostener las compras de reservas del BCRA y ejecutar una estrategia de roll-over total de los vencimientos. Mientras tanto, el dólar mayorista se mantiene planchado entre $ 1.460 y $ 1.470, y los operadores observan atentamente el rol del Tesoro en el mercado cambiario durante esta nueva etapa.
Citations marquantes
El BCRA no brindó detalles sobre el financiamiento utilizado para el repago, pero el balance semanal sugiere que el swap fue cancelado usando una línea de crédito de un organismo multilateral— Max Capital
El Central firmó su tercer REPO en un año, logrando un monto superior a los anteriores y pactando una tasa más atractiva, pero el único matiz desfavorable es el plazo: el financiamiento se acordó por solo un año— GMA Capital