En un giro que desafía la intuición económica convencional, el peso argentino se fortaleció esta semana frente al dólar mientras el Banco Central acumulaba reservas de manera sostenida. El tipo de cambio oficial mayorista cerró el viernes a $1429,58, su nivel más bajo en seis semanas, impulsado no por restricciones sino por el renovado apetito de inversores hacia instrumentos en pesos y el retorno de empresas argentinas a los mercados de deuda internacional. Este momento refleja una rara convergencia de señales positivas en una economía que ha navegado años de turbulencia cambiaria.
El dólar oficial cae a su nivel más bajo en seis semanas pese a compras del BCRA
El dólar cae mientras el Central compra, no a pesar de ello
¿Por qué cae el dólar si el Banco Central está comprando? Normalmente eso presionaría el precio hacia arriba.
Porque el Banco Central no es el único actor en el mercado. Cuando las empresas argentinas emiten deuda en dólares en el exterior, traen esos dólares al país. Eso aumenta la oferta de moneda extranjera. Al mismo tiempo, los inversores están comprando más instrumentos en pesos, así que no necesitan dólares.
Entonces el Central está comprando para acumular reservas, pero el mercado está naturalmente generando dólares.
Exacto. El Central está aprovechando un momento donde hay oferta de divisas sin presión especulativa. Si el mercado estuviera pidiendo dólares a gritos, el Central tendría que pagar más caro para comprar.
¿Qué pasa con esos pesos que el Central inyecta cuando compra dólares?
Los retira vendiendo Lelink, que son bonos del Central. Es un acto de equilibrio: compra dólares para las reservas, pero vende deuda para no inundar el mercado de pesos.
¿Y eso explica por qué las tasas de interés están en máximos?
Sí. Cuando el Central vende Lelink para retirar pesos, está compitiendo por el dinero disponible. Los inversores exigen tasas más altas para prestar sus pesos.
¿Cuánto tiempo puede sostener este ritmo de compras?
Eso depende de que siga habiendo emisiones de deuda internacional y demanda de pesos. No es estacionalmente favorable ahora, así que si esto continúa, es señal de que el mercado está genuinamente interesado en Argentina.
El Pulso
- El dólar oficial cayó a su cotización más baja desde principios de diciembre, generando sorpresa en un contexto donde el Banco Central lleva diez ruedas consecutivas comprando divisas.
- La aparente paradoja —moneda que se aprecia mientras el Estado acumula dólares— tensiona los modelos habituales de lectura del mercado cambiario argentino.
- Dos fuerzas simultáneas explican el fenómeno: empresas que regresan a emitir deuda en el exterior y una demanda renovada de instrumentos en pesos que reduce la presión sobre el tipo de cambio.
- El BCRA acumuló US$687 millones desde el 5 de enero, pero financia sus compras retirando pesos vía Lelink, lo que empuja las tasas a un día a nuevos máximos anuales y comprime los pasivos remunerados a niveles mínimos.
- El riesgo país cerró en 564 puntos básicos tras caer siete unidades, y los bonos soberanos operaron en verde, señalando que los mercados internacionales perciben una mejora en las perspectivas del país.
En un giro que desafía la intuición económica convencional, el peso argentino se fortaleció esta semana frente al dólar mientras el Banco Central acumulaba reservas de manera sostenida. El tipo de cambio oficial mayorista cerró el viernes a $1429,58, su nivel más bajo en seis semanas, impulsado no por restricciones sino por el renovado apetito de inversores hacia instrumentos en pesos y el retorno de empresas argentinas a los mercados de deuda internacional. Este momento refleja una rara convergencia de señales positivas en una economía que ha navegado años de turbulencia cambiaria.
El dólar oficial tocó esta semana su cotización más baja en seis semanas, cerrando el viernes a $1429,58 en el mercado mayorista. En el Banco Nación, el minorista se negoció a $1455, una caída de $15 respecto al jueves que lo llevó a niveles no vistos desde principios de diciembre. Lo llamativo es que esta baja ocurre mientras el Banco Central compra divisas de forma ininterrumpida: diez ruedas consecutivas, US$469 millones acumulados solo en esta semana y US$687 millones desde el 5 de enero.
La aparente contradicción se explica por dos movimientos que se refuerzan mutuamente. Las empresas argentinas han retomado la emisión de deuda internacional, trayendo dólares frescos al sistema. Al mismo tiempo, los inversores han renovado su interés en instrumentos denominados en pesos, aliviando la presión sobre la divisa estadounidense. Analistas de Invertir Online destacaron que enero no es una época estacionalmente propicia para la liquidación de exportaciones, por lo que el ritmo de compras del Central resulta aún más significativo.
Para financiar esas compras sin expandir la base monetaria, el BCRA vende Lelink —sus instrumentos de deuda remunerada—, lo que redujo sus pasivos remunerados a apenas $0,03 billones y llevó las tasas a un día a nuevos máximos en el año. En los mercados financieros, el dólar blue cayó a $1500, su nivel más bajo desde mediados de diciembre, mientras el MEP se mantuvo estable en $1472,15 y el contado con liquidación avanzó levemente a $1520,81.
En el frente soberano, los Bonares subieron 0,56% y los Globales avanzaron 0,58%, mientras el riesgo país retrocedió siete puntos básicos para cerrar la semana en 564. El objetivo del gobierno para 2026 es acumular entre US$10.000 y US$17.000 millones en reservas internacionales, una meta que por ahora avanza con viento a favor, aunque la estabilidad dependerá de sostener el atractivo de los activos en pesos y la continuidad de los flujos externos.
El dólar oficial tocó su cotización más baja en seis semanas esta semana, cerrando el viernes a $1429,58 en el mercado mayorista. En las mesas del Banco Nación, donde opera el minorista, la moneda estadounidense se negoció a $1455, una caída de $15 respecto al jueves que lo llevó a niveles no vistos desde principios de diciembre. La tendencia sorprende porque ocurre mientras el Banco Central continúa comprando divisas de manera sostenida, acumulando US$469 millones en compras netas durante esta semana sola.
La explicación de esta aparente paradoja —el dólar cae aunque el Central compra— radica en dos movimientos simultáneos en los mercados financieros. Por un lado, las empresas argentinas han vuelto a emitir deuda internacional, trayendo dólares al país. Por otro, los inversores han renovado su interés en instrumentos denominados en pesos, reduciendo la presión sobre la moneda extranjera. El Banco Central, que ha completado diez ruedas consecutivas de compras, sumó US$125 millones el jueves pasado. Desde que comenzó esta estrategia el 5 de enero, ha acumulado US$687 millones en adquisiciones de divisas.
El objetivo del gobierno es ambicioso: acumular entre US$10.000 millones y US$17.000 millones en reservas internacionales durante 2026, dependiendo de la demanda de dinero que se genere. Analistas de Invertir Online señalaron que enero no es una época estacionalmente favorable para que las empresas liquiden sus divisas, por lo que ven con buenos ojos el ritmo actual de compras del Central. La ausencia de presiones adicionales sobre el tipo de cambio contrasta con períodos anteriores del año pasado.
En los mercados financieros, el dólar MEP se negoció a $1472,15, prácticamente sin cambios respecto al jueves. El contado con liquidación, en cambio, avanzó levemente a $1520,81. En el mercado informal, el dólar blue se vendió a $1500, su cotización más baja desde mediados de diciembre. La distancia entre el dólar oficial y el blue se ha comprimido, reflejando una menor presión especulativa.
Un aspecto técnico que explica parte de la dinámica es la forma en que el Banco Central financia sus compras. Según un análisis de la consultora 1816, los pesos que inyecta mediante estas intervenciones los retira vendiendo Lelink, los instrumentos de deuda remunerada del Central. Como resultado, los pasivos remunerados del BCRA cayeron a apenas $0,03 billones, y las tasas de interés en pesos a un día alcanzaron nuevos máximos en lo que va del año. Este movimiento refleja la tensión entre mantener reservas y controlar la liquidez.
En el frente de la deuda soberana, los bonos argentinos operaron en terreno positivo. Los Bonares subieron 0,56% y los Globales avanzaron 0,58%. El riesgo país retrocedió siete puntos básicos, cerrando la semana en 564 puntos básicos. Estos movimientos sugieren que los mercados internacionales perciben una mejora en las perspectivas de Argentina, lo que a su vez contribuye a atraer flujos de divisas.
La banda cambiaria, que se ajusta diariamente por inflación, tiene su piso en $904,38 y su techo en $1546,18. El dólar oficial mayorista cerró esta semana a $12,77 por debajo del cierre anterior, una caída de 0,88%. El minorista retrocedió $15, equivalente a una baja de 1%. Estos movimientos, aunque modestos en términos porcentuales, representan un cambio de tendencia después de meses de presión alcista sobre la moneda estadounidense.
Citas Notables
Entrado enero, la balanza se dio vuelta para el BCRA que hoy lo ubica en la punta compradora del mercado de cambios y sin presiones adicionales en el tipo de cambio— Invertir Online (IOL)
No estamos en una época estacionalmente favorable para la liquidación de divisas y por ende vemos con buenos ojos este ritmo de compras— Invertir Online (IOL)