Lo que una generación juró rechazar, ahora lo abraza con pragmatismo. Los millennials, que crecieron viendo la miniván como símbolo del conformismo adulto, están liderando su resurgimiento: en 2025, las ventas crecieron un 21% hasta casi 400.000 unidades, impulsadas por el peso de la realidad familiar y la lógica del presupuesto. Es el momento en que una generación descubre que sus padres, después de todo, no estaban tan equivocados.