Las elecciones de medio mandato de EE UU se perfilan como referéndum sobre Trump

El presidente no quiere hacer su trabajo
El mensaje central de los demócratas en la campaña de medio mandato, según el senador Ossoff.
Mark

¿Por qué un discurso de campaña de un senador de Georgia se convierte en noticia nacional?

Mimi

Porque atacó a Trump de una manera que resonó. Ossoff lo ridiculizó por construir un salón de baile mientras los precios suben. La Casa Blanca respondió con insultos furiosos, lo que amplificó el mensaje.

Luke

Pero ¿cuánto de eso fue realmente sobre el salón de baile y cuánto fue simplemente que Ossoff es demócrata en un momento en que Trump está débil en las encuestas?

Mark

Las encuestas muestran a los demócratas adelante por 3 a 7 puntos. ¿Eso es suficiente para ganar?

Mimi

En teoría sí, pero las encuestas fallaron hace cuatro años cuando predijeron una ola republicana en 2022 que nunca llegó. Dicho esto, la ventaja demócrata es consistente en múltiples sondeos.

Luke

Y eso es importante: no es un solo sondeo. Pero también es cierto que los republicanos tienen más dinero y Trump sigue teniendo un tirón real sobre su base.

Mark

¿Qué explica el cambio de hace unos meses a ahora?

Mimi

La economía. Los precios de la gasolina subieron de nuevo. La inflación sigue siendo un problema. Los votantes están furiosos. Trump tiene una aprobación de 34 por ciento.

Luke

Pero ¿sabemos si eso es porque culpan a Trump específicamente o simplemente porque están enojados con la situación? La aprobación baja no siempre se traduce en votos contra tu partido.

Mark

¿Cuáles son los seis estados que realmente importan?

Mimi

Maine, Ohio, Alaska, Texas, Iowa y Michigan. Los demócratas lideran en encuestas en cinco de ellos, a veces por márgenes pequeños.

Luke

Márgenes pequeños es la clave. Dos o tres puntos porcentuales pueden desaparecer en el día de las elecciones. Y Trump ganó en cinco de esos seis estados hace dos años.

Mark

¿Puede Trump realmente cambiar el resultado con sus mítines?

Mimi

Él cree que sí. Ha prometido invertir 400 millones y pasar los últimos 30 días de campaña viajando. Sus candidatos ganaron el 96 por ciento de las primarias.

Luke

Eso es en primarias, donde su base es más fuerte. Las elecciones generales son diferentes. Y 400 millones suena como mucho hasta que lo comparas con lo que gastan los demócratas y sus aliados.

Mark

¿Qué pasa si los demócratas ganan?

Mimi

Podrían abrir juicios políticos contra Trump y miembros de su equipo, como hicieron en su primer mandato. Tendrían poder para vetar sus medidas y nombramientos.

Luke

Pero eso es un escenario. Primero tienen que ganar. Y aunque las encuestas los favorecen, noviembre está a dos meses de distancia.

  • Demócratas lideran en encuestas por 3-7 puntos porcentuales
  • Aprobación de Trump en 34 por ciento, su nivel más bajo
  • Seis estados clave (Maine, Ohio, Alaska, Texas, Iowa, Michigan) determinarán el Senado
  • Candidatos demócratas adelantados en cinco de los seis estados clave
  • Trump promete invertir 400 millones en candidatos republicanos

Los demócratas podrían ganar la Cámara de Representantes y competir por el Senado, revirtiendo predicciones de hace meses gracias al descontento económico de los votantes. Trump mantiene baja aprobación (34%) y enfrenta críticas por proyectos como un salón de baile en la Casa Blanca mientras los precios de gasolina y alimentos suben.

A dos meses de las elecciones de medio mandato en EE UU, los demócratas lideran en encuestas con ventaja de 3-7% ante el descontento de votantes por inflación, guerra con Irán y políticas de Trump.

A dos meses de las elecciones de medio mandato de noviembre, la batalla por el control del Congreso estadounidense ha entrado en su fase más intensa, y los números apuntan en una dirección que hace apenas unos meses parecía improbable: los demócratas avanzan. Las encuestas les dan una ventaja de entre tres y siete puntos porcentuales, posicionándolos como favoritos para recuperar la Cámara de Representantes y competir seriamente por el Senado, donde los republicanos mantienen una mayoría de 53 escaños frente a 47 demócratas.

Esta transformación en el panorama electoral se hizo evidente en agosto cuando el senador Jon Ossoff, de Georgia, pronunció un discurso de campaña que se volvió viral. En un mitin en Atlanta, el demócrata más joven del Senado atacó al presidente Donald Trump con sarcasmo, burlándose de su fijación en construir un lujoso salón de baile en la Casa Blanca y de sus viajes en un avión privado regalado por el emir de Qatar, acompañado por su asistente personal Natalie Harp. El comentario desencadenó una respuesta furiosa de la Casa Blanca. Steven Cheung, director de comunicaciones presidencial, llegó a insultar a Ossoff llamándolo "el mayor perdedor cornudo en el mundo político". Los ataques prolongaron la polémica durante días, convirtieron a Ossoff en figura nacional y lo posicionaron como favorito para renovar su escaño en noviembre, con su nombre incluso mencionado como posible candidato presidencial demócrata para 2028.

El enfrentamiento refleja el estado actual de la política estadounidense: un referéndum sobre Trump. Los votantes, desde Maine hasta Misuri, expresan preocupación por las principales políticas del presidente. La guerra contra Irán, que se ha recrudecido tras seis meses, la draconiana política de inmigración, los aranceles y otras medidas económicas han disparado el costo de vida. El precio de la gasolina, el indicador más visible del dolor económico para el estadounidense promedio, volvió a subir el último fin de semana del verano. La aprobación presidencial ha caído a su nivel más bajo: 34 por ciento según la encuesta más reciente del Financial Times. Mientras los precios suben, Trump dedica recursos a proyectos de vanidad en la Casa Blanca, un contraste que no ha pasado desapercibido para los votantes.

Los demócratas sufrieron una derrota electoral devastadora en 2024, precisamente por las preocupaciones de los votantes sobre inflación y costos elevados. Ahora, esa misma ansiedad económica ha girado en su favor. Han recuperado apoyo entre su base y entre votantes independientes desencantados con Trump y la situación actual. Los analistas dan casi por descontado que los demócratas conquistarán la Cámara de Representantes, donde los republicanos actualmente dominan por un puñado de escaños. En el Senado, necesitan sumar cuatro escaños a los 47 que ya tienen. Se considera casi seguro que uno llegará de Carolina del Norte, donde su candidato es el popular exgobernador Roy Cooper.

De los 33 escaños en juego en noviembre, solo media docena permanecen sin un dueño claro: Maine, Ohio, Alaska, Texas, Iowa y Michigan. Trump ganó en cinco de ellos hace dos años. Sin embargo, las encuestas actuales muestran a candidatos demócratas adelantados en la mayoría. En Texas, el seminarista James Talarico aventaja a Ken Paxton por 2.4 puntos porcentuales. En Alaska, Mary Peltola va por delante por dos puntos. En Maine, Troy Jackson se adelanta a la veterana senadora republicana Susan Collins por 2.4 puntos. En Ohio, el exgobernador Sherrod Brown lleva una ventaja de 2.6 puntos. Abdul Sayed, un médico demócrata socialista que aspira a convertirse en el primer senador musulmán de Estados Unidos, tiene un margen de 2.3 puntos en Michigan. Solo en Iowa la republicana Ashley Hinson mantiene una ventaja clara, de 1.8 puntos.

Los republicanos, sin embargo, no se dan por vencidos. Trump ha prometido invertir parte de sus 400 millones en fondos de campaña en candidatos republicanos clave. Elon Musk, el hombre más rico del mundo, ha creado un fondo de 50 millones de dólares para el mismo propósito. El presidente planea dedicar los últimos 30 días de campaña a recorrer el país en beneficio de su partido, enfocándose en 35 distritos que considera decisivos. Mike Johnson, presidente de la Cámara de Representantes, ha afirmado que los republicanos desafiarán la tendencia histórica y mantendrán su mayoría.

Los republicanos también señalan sus propias ventajas: una superioridad financiera general, divisiones internas entre demócratas, y el hecho de que en las primarias republicanas, los candidatos respaldados por Trump ganaron en el 96 por ciento de los casos. Pero Kyle Kondrik, analista de la Universidad de Virginia, resume el desafío republicano: las debilidades de Trump, agravadas por las consecuencias de su decisión de atacar Irán, han dejado su aprobación por los suelos no solo en los estados bisagra tradicionales, sino también en muchos de los estados republicanos clave donde se disputan escaños al Senado este año. Los demócratas, por su parte, han centrado su estrategia en el desencanto económico de los votantes y en mantener a Trump en el centro del debate. Como dijo Ossoff en Atlanta, el mensaje es simple: el presidente "no quiere hacer su trabajo".

Las debilidades del presidente Trump, agravadas por las consecuencias de su decisión de atacar Irán, significan que su aprobación se encuentra por los suelos no solo en los clásicos estados bisagra, sino también en muchos de los estados republicanos clave en los que se celebran elecciones al Senado este año
— Kyle Kondrik, analista de Larry Sabato's Crystal Ball, Universidad de Virginia
Tenemos seis oportunidades fundamentales para ganar el Senado y seguimos ampliando nuestras posibilidades, obligando a los republicanos a esforzarse en defender Estados donde dominaban
— Devan Barber, director del Comité de Campaña para el Senado del Partido Demócrata
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