Durante más de una década, Gabriel Pérez fue el guardián silencioso de las palabras presidenciales, el hombre que sabía lo que Trump diría antes de que el mundo lo escuchara. Entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, convirtió ese privilegio en ganancia personal a través de plataformas de apuestas de predicción, apostando sobre las palabras exactas que aparecerían en los discursos que él mismo preparaba. La justicia regulatoria lo alcanzó en la forma de una restitución total de 107.500 dólares, una multa de 65.000 dólares y tres años de inhabilitación, recordándonos que el acceso al poder con