En una región donde el oro se ha convertido en combustible de la violencia, el ministro del Interior Rodrigo Lara visitó el sur de Bolívar para anunciar que el Estado intenta recuperar presencia donde grupos armados la han erosionado. Tres estaciones de Policía destruidas serán reconstruidas y equipadas con tecnología antidrones, reconociendo que la guerra en estos territorios ha evolucionado hacia formas que exigen respuestas igualmente nuevas. La visita revela una tensión antigua y persistente: la del Estado que llega después del daño, buscando demostrar que aún puede proteger a quienes habi
Lara anuncia sistemas antidrones y reconstrucción de estaciones de Policía en sur de Bolívar
No hay acción militar ni policial 100% exitosa sin coordinación estatal
¿Por qué el sur de Bolívar se ha convertido en un punto tan crítico para el Gobierno?
Porque tres grupos armados —ELN, disidencias de las Farc y Clan del Golfo— están compitiendo por controlar el oro ilegal de la región. Eso genera extorsiones, ataques, y ha destruido la presencia estatal.
¿Pero sabemos cuánto oro se extrae ilegalmente allí? ¿Cuánto dinero mueve realmente esa disputa?
El artículo no da esos números. Solo confirma que hay una disputa por "rentas ilícitas del oro".
Los drones parecen ser una novedad preocupante. ¿Cuán generalizados están en el país?
El ministro menciona que la preocupación por ataques con drones ha crecido en "diferentes zonas del país", pero el artículo no especifica dónde ni con qué frecuencia ocurren.
Exacto. Sabemos que hay ataques con drones en el sur de Bolívar, pero no sabemos si es una amenaza masiva o localizada.
¿Y esos sistemas antidrones que anunció? ¿Qué tan efectivos son?
El ministro no entra en detalles sobre la tecnología específica ni sobre su efectividad probada.
Eso es importante. Es un anuncio de intención, no de resultados.
¿Qué pasó con los alcaldes sin protección?
Lara criticó que ninguno tuviera vehículos blindados de la UNP, a diferencia del gobierno anterior que, según él, los distribuía sin criterio.
Pero no sabemos si esos alcaldes realmente necesitan protección o cuál es el nivel de riesgo que enfrentan.
The Pulse
- El ELN, las disidencias de las Farc y el Clan del Golfo disputan con violencia creciente el control del oro en el sur de Bolívar, usando drones como armas contra la Fuerza Pública.
- Tres estaciones de Policía en Río Viejo, Norosí y Arenal fueron destruidas, dejando a municipios enteros sin infraestructura básica de seguridad.
- El ministro Lara descubrió en terreno que ninguno de los diez alcaldes reunidos contaba con vehículo blindado, exponiendo una brecha grave en la protección de autoridades locales.
- El Gobierno anuncia reconstrucción de las estaciones con sistemas antidrones integrados y unidades móviles con la misma tecnología para toda la región.
- La apuesta oficial es que la coordinación entre alcaldes, ministerios y entidades del Estado —y no solo la fuerza— sea lo que finalmente cambie la ecuación de seguridad en la zona.
En una región donde el oro se ha convertido en combustible de la violencia, el ministro del Interior Rodrigo Lara visitó el sur de Bolívar para anunciar que el Estado intenta recuperar presencia donde grupos armados la han erosionado. Tres estaciones de Policía destruidas serán reconstruidas y equipadas con tecnología antidrones, reconociendo que la guerra en estos territorios ha evolucionado hacia formas que exigen respuestas igualmente nuevas. La visita revela una tensión antigua y persistente: la del Estado que llega después del daño, buscando demostrar que aún puede proteger a quienes habitan los márgenes del país.
El 26 de septiembre, el ministro del Interior Rodrigo Lara llegó a Santa Rosa del Sur acompañado por el ministro de Defensa y la cúpula militar y policial para reunirse con la Gobernación y diez alcaldes del sur de Bolívar. La agenda era urgente: la región lleva meses marcada por la destrucción de tres estaciones de Policía y por una disputa armada que tiene al ELN, las disidencias de las Farc y el Clan del Golfo compitiendo brutalmente por el control del oro y sus rentas ilícitas.
Los ataques con drones han dejado de ser una amenaza futura para convertirse en una realidad cotidiana. Las estaciones destruidas en Río Viejo, Norosí y Arenal son, para Lara, síntomas de algo más profundo: una economía criminal que financia la violencia y que el Estado no puede ignorar. El anuncio central de la jornada fue la reconstrucción de esas tres estaciones, pero equipadas con sistemas antidrones. Las unidades móviles de la Fuerza Pública también recibirán esa tecnología, y se reforzarán las cámaras de seguridad en toda la zona.
Durante el encuentro, Lara constató que ninguno de los alcaldes presentes tenía vehículo blindado asignado por la Unidad Nacional de Protección. El ministro criticó abiertamente al gobierno anterior por haber destinado esos recursos a influenciadores y allegados sin necesidad real de protección, prometiendo que esa lógica cambiaría.
Más allá de los anuncios tecnológicos, Lara subrayó que ninguna operación militar funciona en el vacío. El Gobierno apuesta por una coordinación real entre alcaldes, ministerios y entidades del Estado, reconociendo que cada municipio tiene necesidades distintas. Estas medidas se enmarcan en el seguimiento a decisiones de un Consejo de Seguridad liderado por el presidente Abelardo de la Espriella en Bolívar. Lo que ocurra en los próximos meses revelará si el Estado puede revertir el control que los grupos armados han consolidado en el sur de Bolívar.
El ministro del Interior Rodrigo Lara llegó a Santa Rosa del Sur el 26 de septiembre para enfrentar una realidad que ha marcado al sur de Bolívar durante meses: tres estaciones de Policía destruidas, economías ilícitas disputadas por múltiples grupos armados, y una región donde los drones se han convertido en herramienta de guerra. En la jornada se reunió con la Gobernación y diez alcaldes de municipios de la zona, acompañado por el ministro de Defensa y la cúpula militar y policial.
La región enfrenta una competencia brutal por el control del oro. El ELN, las disidencias de las Farc y el Clan del Golfo operan en el territorio, extorsionando a la población y lanzando ataques constantes con drones. Las tres estaciones destruidas están ubicadas en Río Viejo, Norosí y Arenal. Para Lara, estos hechos no son incidentes aislados sino síntomas de una disputa más profunda por rentas ilícitas que financian la violencia.
El anuncio central fue la reconstrucción de esas tres estaciones, pero no como simples edificios. Cada una será equipada con sistemas antidrones. Además, la Fuerza Pública recibirá unidades móviles con la misma tecnología, y se fortalecerán las cámaras de seguridad en toda la región. La decisión refleja una preocupación que ha crecido en diferentes zonas del país: los drones ya no son solo herramientas de vigilancia sino armas que grupos armados usan para atacar.
Durante la jornada, Lara también cuestionó las condiciones de seguridad de los alcaldes presentes. Ninguno contaba con un vehículo blindado de la Unidad Nacional de Protección. El ministro fue directo en su crítica al gobierno anterior, acusándolo de llenar de camionetas y escoltas a influenciadores y amigos que no los necesitaban. Esa práctica, dijo, cambiaría bajo su administración.
Pero Lara fue claro en algo más: no hay operación militar o policial que funcione en aislamiento. El Gobierno busca una coordinación más estrecha entre alcaldes, ministerios y otras entidades del Estado. Cada municipio tiene necesidades específicas, y responder a ellas requiere que todas las instituciones trabajen en la misma dirección. Estas medidas, explicó, son parte del seguimiento a decisiones adoptadas en un Consejo de Seguridad liderado por el presidente Abelardo de la Espriella en Bolívar. Lo que suceda en los próximos meses en esa región —si los sistemas antidrones contienen los ataques, si la reconstrucción de las estaciones se completa, si la coordinación estatal realmente funciona— dirá mucho sobre si el Gobierno puede revertir el control que grupos armados han ejercido sobre el sur de Bolívar.
Notable Quotes
En esta región del sur de Bolívar ha habido tres estaciones de Policía destruidas por terroristas que operan en esta zona y que se disputan las rentas ilícitas del oro— Ministro Rodrigo Lara
No hay acción militar ni policial 100% exitosa si no se coordina con todo el Estado— Ministro Rodrigo Lara