Laboratorios avanzan en desarrollo de vacunas antigripales con tecnología de ARN mensajero

La célula humana crea las proteínas del virus sin necesidad de huevos
El ARN mensajero invierte el proceso tradicional de fabricación de vacunas antigripales, permitiendo adaptación rápida a nuevas cepas.
Mark

¿Por qué los laboratorios esperaron tanto para aplicar el ARN mensajero a la gripe si ya lo usaban contra el COVID-19?

Mimi

Porque la gripe es un problema viejo que parecía resuelto, aunque mal. Las vacunas funcionaban lo suficiente. El COVID fue una emergencia que obligó a innovar rápidamente. Ahora que la tecnología existe y funciona, los laboratorios se dan cuenta de que pueden hacer mucho mejor lo que ya estaban haciendo.

Mark

¿Cuál es el verdadero obstáculo para que estas vacunas lleguen al mercado?

Mimi

No es solo la ciencia. Es la cadena de frío, sí, pero también la confianza. Después de todo lo que pasó con las vacunas de ARN durante la pandemia, hay gente que seguirá siendo escéptica. Los laboratorios saben que necesitan no solo una vacuna mejor, sino una que la gente esté dispuesta a recibir.

Mark

¿Por qué Sanofi no puede simplemente ignorar esta tecnología?

Mimi

Porque si no lo hace, sus competidores lo harán. Dos mil quinientos millones de euros anuales es demasiado dinero para cederlo. Si alguien logra una vacuna antigripal de ARN mensajero con 95% de eficacia, el mercado entero cambia de manos.

Mark

¿Qué significa realmente que la célula humana fabrique las proteínas virales?

Mimi

Significa que no necesitas cultivar virus en huevos, no necesitas inactivarlos, no necesitas transportar millones de dosis frágiles. Solo necesitas instrucciones genéticas. Es más rápido, más flexible, menos propenso al error.

Mark

¿Entonces por qué no está ya en las farmacias?

Mimi

Porque pasar de ratones a humanos, de ensayos pequeños a producción masiva, de laboratorio a refrigerador de farmacia, lleva años. Y porque nadie quiere ser el primero en cometer un error con una tecnología que la gente aún desconfía.

  • Las vacunas antigripales convencionales tienen eficacia de 40-70%
  • El ARN mensajero podría alcanzar eficacia de hasta 95%
  • Sanofi genera 2.500 millones de euros anuales en ventas de vacunas antigripales
  • Pfizer, Moderna y Sanofi ya realizan ensayos clínicos con esta tecnología
  • El mercado global de vacunas antigripales alcanzó 5.000 millones de dólares en 2020

Las vacunas antigripales convencionales tienen eficacia de 40-70% porque se preparan meses antes y pueden fallar en predecir las cepas circulantes. El ARN mensajero permite que células humanas produzcan proteínas virales sin necesidad de huevos, permitiendo adaptación rápida a nuevas cepas con eficacia potencial de 95%.

Laboratorios como Sanofi, Pfizer y Moderna desarrollan vacunas antigripales con tecnología de ARN mensajero, buscando superar la eficacia limitada (40-70%) de las vacunas actuales con potencial de alcanzar 95%.

Cada año, cuando llega el otoño al hemisferio norte, regresa la gripe con su cortejo de fiebre, tos y escalofríos. Y con ella, la campaña de vacunación. Pero las vacunas antigripales que hemos usado durante décadas tienen un problema fundamental: apenas funcionan. Su eficacia oscila entre el 40% y el 60%, y en el mejor de los casos alcanza el 70%. Esto ocurre porque los científicos deben elegir las cepas del virus seis meses antes de que la epidemia llegue, trabajando con predicciones que a menudo fallan. Cuando se equivocan, la sobremortalidad aumenta de manera importante.

Ahora, varios de los laboratorios farmacéuticos más grandes del mundo están apostando por una tecnología completamente diferente: el ARN mensajero. Sanofi, el líder mundial en vacunas antigripales, ya ha iniciado ensayos con una versión monovalente y planea probar una cuadrivalente el próximo año. Pfizer realizó en septiembre las primeras inyecciones en humanos de una vacuna antigripal con ARN mensajero, utilizando el mismo mecanismo que emplea en su fármaco contra el COVID-19. Moderna, por su parte, lanzó sus pruebas a principios de julio. El cambio de enfoque es radical, pero los científicos creen que puede transformar completamente el panorama de la inmunización contra la gripe.

La razón es técnica pero importante. Las vacunas antigripales convencionales utilizan virus inactivados que deben prepararse con mucha anticipación. El proceso de inactivación puede dañar las proteínas de superficie del virus, precisamente las que generan la respuesta inmunitaria. Con el ARN mensajero, el sistema es inverso: no se necesita producir antígenos en millones de huevos. En cambio, es la célula humana la que fabrica las proteínas virales a partir de las instrucciones genéticas. Esto abre posibilidades que antes eran imposibles. Si la Organización Mundial de la Salud advierte sobre un cambio en las cepas predominantes, los laboratorios podrían adaptar la vacuna mucho más rápidamente que con la tecnología existente. Y la eficacia potencial podría alcanzar el 95%.

Los investigadores están explorando aplicaciones aún más ambiciosas. Norbert Pardi, especialista en vacunas de la Universidad de Pensilvania, está trabajando en vacunas multivalentes que incluyan varios antígenos en una única inyección, algo que ya ha probado en ratones. Según sus propias palabras, estas vacunas probablemente provocarían una respuesta inmunitaria globalmente superior a los inmunizantes actuales contra la gripe. Pero la tecnología también presenta desafíos prácticos. Las vacunas de ARN mensajero requieren condiciones de conservación a temperaturas muy bajas, lo que complica su distribución. Thomas Triomphe, vicepresidente de la rama de vacunas de Sanofi, ha señalado que aún queda mucho trabajo para desarrollar versiones termoestables que se puedan guardar en un refrigerador convencional entre 2 y 8 grados.

Más allá de los obstáculos técnicos existe una pregunta más profunda: ¿aceptará el público esta tecnología? Después de años de reticencias y dudas sobre las vacunas de ARN mensajero, algunos analistas se preguntan si la población estará tranquila cuando estas nuevas inmunizaciones lleguen al mercado. Sin embargo, esto no ha detenido el avance de las investigaciones. El mercado de las vacunas antigripales es demasiado atractivo para ignorarlo. Sanofi genera 2.500 millones de euros en ventas anuales solo con sus vacunas contra la gripe. En 2020, el mercado global alcanzó los 5.000 millones de dólares, y se esperaba que llegara a 6.500 o 7.000 millones en 2021, con un crecimiento anual proyectado de entre 7% y 8% hasta 2026. Para laboratorios como Sanofi, AstraZeneca y GSK, que ya están bien posicionados en este segmento, la tecnología de ARN mensajero representa una oportunidad para mantener su dominio. Incluso Moderna, que es relativamente nueva en el sector de la gripe, ve en esto una puerta de entrada a un mercado multimillonario. Las investigaciones continuarán al menos hasta 2022, y todo indica que la próxima generación de vacunas antigripales será completamente diferente a la que conocemos hoy.

Seis meses antes de la epidemia evaluamos las cepas que más circulan. A veces nos equivocamos, y esto crea una sobremortalidad importante
— Claude-Agnès Reynaud, inmunóloga del Inserm
Si la OMS advierte de un cambio de las cepas prevalentes, podremos cambiarlo más rápidamente con el ARN que con la tecnología existente
— Jean-Jacques Le Fur, analista de Bryan, Garnier & Co
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