En el silencio de lo cotidiano, millones de personas mayores conviven con una boca seca que han aprendido a aceptar como destino inevitable del envejecimiento. La xerostomía, nombre clínico de esta condición, afecta a uno de cada tres mayores de 60 años y se esconde detrás de más de 500 medicamentos de uso común. Los especialistas advierten que no es una molestia menor ni un tributo obligado a los años: es un problema manejable que, reconocido a tiempo, puede devolverle a quien lo padece el placer de comer, hablar y descansar.
La xerostomía afecta a 1 de cada 3 mayores de 60 años, un problema infradiagnosticado
La xerostomía afecta la nutrición, descanso, uso de prótesis y calidad de vida de personas mayores y colectivos vulnerables como pacientes oncológicos.