En el corazón de la unidad europea, una grieta silenciosa se ha ensanchado: la Unión Europea retiró esta semana a dos oligarcas rusos —Alisher Usmanov y Mikhail Fridman— de su lista de sanciones, cediendo ante la presión diplomática de Francia y Luxemburgo. La decisión, adoptada en septiembre de 2026, revela que la unanimidad exigida por la política exterior comunitaria puede convertirse en su propio talón de Aquiles, donde los intereses particulares de unos pocos moldean la respuesta colectiva ante una guerra que sigue abierta. Lo que se presenta como frente común contra Moscú muestra, en est