La pandemia redujo diagnósticos de cáncer más del 80% en estudios de detección precoz

Se proyecta incremento significativo de muertes por cáncer (7,9-16,6% según tipo) debido a retrasos en diagnósticos y tratamientos durante la pandemia.
Un chequeo a tiempo es el camino para prevenirlo y reducir estos indicadores
Diego Paonessa, director de la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer, sobre la importancia de no interrumpir los controles oncológicos durante la pandemia.
Mark

¿Por qué cayeron tanto los diagnósticos si el cáncer no desapareció?

Mimi

La gente tuvo miedo de ir al médico por temor al COVID-19, y además los mensajes públicos decían que evitaran consultas no urgentes. Un chequeo de rutina parecía poder esperar.

Luke

Pero ¿tenemos datos reales de Argentina o solo extrapolamos de Estados Unidos?

Mimi

Exacto. No hay datos locales completos. Lo que sabemos viene de experiencias institucionales y sociedades médicas. En Estados Unidos sí hay números concretos del Journal of Clinical Oncology.

Mark

¿Cuál fue el impacto más grave?

Mimi

Las mamografías bajaron 89% y las colonoscopias 84% en Estados Unidos. Eso significa tumores que no se detectaron a tiempo, cuando eran más tratables.

Luke

¿Y eso se traduce en más muertes? ¿O es especulación?

Mimi

The Lancet estimó incrementos de 7,9% a 16,6% en muertes según el tipo de cáncer, a cinco años. Pero son proyecciones, no números confirmados aún.

Mark

¿Qué dicen los oncólogos argentinos sobre cuándo se puede retrasar un chequeo?

Mimi

Matías Chacón dijo que los estudios de prevención tienen cierta flexibilidad, pueden retrasarse algunos meses si el anterior fue normal. Pero nadie sabía cuántos meses era seguro esperar.

Luke

¿Y los pacientes que ya estaban en tratamiento?

Mimi

Muchos lo interrumpieron. En próstata, uno de cada tres pacientes dejó de ir. Eso es más grave que retrasar un chequeo de rutina.

Mark

¿Hay algún número sobre cuántos diagnósticos se perdieron en Argentina específicamente?

Luke

No. Eso es lo que falta. Tenemos el 80% de reducción en estudios de detección, pero no sabemos cuántos casos reales dejaron de diagnosticarse.

Mimi

Por eso la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer lanzó la campaña "Si querés cuidarte, salí de tu casa". Necesitaban que la gente volviera.

Mark

¿Qué pasa ahora con todos esos pacientes que se atrasaron?

Mimi

Los sistemas de salud enfrentan una ola de gente con tumores más avanzados más los que necesitan retomar detección precoz. Los recursos ya eran limitados.

  • Estudios de detección precoz de cáncer de colon y mama cayeron más del 80% en Argentina
  • En Estados Unidos, mamografías bajaron 89% y colonoscopias 84% entre 2019 y 2020
  • Argentina ocupa el quinto lugar en mortalidad por cáncer en América Latina con 60 mil muertes anuales
  • The Lancet estima incremento de 7,9% a 16,6% en muertes por cáncer a cinco años por retrasos en diagnósticos
  • En cáncer de próstata, uno de cada tres pacientes interrumpió su tratamiento durante la pandemia

En Estados Unidos, diagnósticos de cáncer cayeron 57% en abril 2020 vs 2019; mamografías bajaron 89% y colonoscopias 84%. Argentina ocupa el quinto lugar en mortalidad por cáncer en América; 60 mil muertes anuales por esta causa, proyectada como primera causa de muerte para 2040.

Durante la pandemia de COVID-19, los diagnósticos de cáncer se redujeron significativamente en Argentina y globalmente. Los estudios de detección precoz de cáncer de colon y mama cayeron más del 80% por temor al contagio y mensajes de evitar consultas no urgentes.

Cuando llegó la pandemia en marzo de 2020, los argentinos hicieron lo que les pidieron: se quedaron en casa. Pero esa obediencia tuvo un costo que nadie estaba midiendo entonces. Los estudios de detección precoz de cáncer de colon y mama se desplomaron más del 80% en el país. No porque la enfermedad desapareciera, sino porque las personas dejaron de ir a hacerse los chequeos que podrían haberla encontrado a tiempo.

El miedo era comprensible. Los primeros meses de confinamiento trajeron mensajes claros: no vayan al médico a menos que sea urgente. En el imaginario colectivo, un chequeo de rutina podía esperar. Pero el cáncer no espera. Argentina ocupa el quinto lugar en mortalidad por cáncer en toda América Latina, con 60 mil muertes anuales por esta causa. Según las proyecciones internacionales, para 2040 dejará de ser la segunda causa de muerte en el país para convertirse en la primera.

Los datos más concretos vinieron de Estados Unidos. Un estudio publicado en el Journal of Clinical Oncology analizó información de más de 20 centros oncológicos americanos y encontró una caída dramática. En marzo de 2019 se diagnosticaron 185 mil casos de cáncer en Estados Unidos; en marzo de 2020, apenas 139 mil. Abril fue el mes más crítico: 57% menos diagnósticos. Las mamografías y ecografías mamarias cayeron 89%. Las colonoscopias para detectar cáncer de colon bajaron 84%. Otros tumores también sufrieron reducciones significativas: pulmón 46%, próstata 47%, melanoma 67%.

Matías Chacón, subjefe de Oncología Clínica del Instituto Alexander Fleming y ex presidente de la Asociación Argentina de Oncología, explicó que en su institución los procedimientos quirúrgicos, las consultas de nuevos pacientes y las internaciones se redujeron aproximadamente 50% en los primeros tres meses de la pandemia. Aunque desde julio comenzó a haber cierta recuperación, el daño ya estaba hecho. No había datos locales completos sobre qué había pasado en Argentina entre marzo y septiembre, pero las experiencias de instituciones médicas y sociedades científicas mostraban el mismo patrón: menos diagnósticos, menos tratamientos iniciados, más pacientes que interrumpieron sus terapias.

Las consecuencias proyectadas son severas. La revista The Lancet estimó un incremento de entre 7,9% y 9,6% en muertes por cáncer de mama a cinco años del diagnóstico, como resultado de los retrasos. Para el cáncer colorrectal, el incremento estimado fue mucho mayor: entre 15,3% y 16,6% de muertes adicionales. El cáncer de esófago podría ver un aumento de 5,8% a 6,0%, y el de pulmón de 4,8% a 5,3%. Zulma Ortiz, subdirectora ejecutiva del Instituto de Investigaciones Epidemiológicas de la Academia Nacional de Medicina, citó un estudio de la University College de Londres que estimaba un incremento de mortalidad por cáncer del 20% al 30% debido a la emergencia por COVID-19. Consideró que en Argentina, donde existen serias dificultades con el registro de tumores, esas estimaciones podrían duplicarse.

La Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer lanzó una campaña titulada "Si querés cuidarte, salí de tu casa", parafraseando el "Quedate en casa" oficial pero invirtiendo su significado. Diego Paonessa, director general de la organización, insistió en que un chequeo a tiempo y no interrumpir los tratamientos son el camino para prevenir la enfermedad y reducir la mortalidad. Los especialistas en mama fueron particularmente enfáticos: una de cada ocho mujeres puede padecer cáncer de mama, y el 85% de los tumores se detecta con una mamografía anual. Juan Luis Uriburu, presidente de la Sociedad Argentina de Mastología, pidió especialmente a las pacientes de alto riesgo que no dejaran de hacerse los estudios de control.

Para el cáncer de próstata, el tercero en mortalidad entre los varones argentinos, los números fueron igualmente preocupantes. Los chequeos anuales en mayores de 50 años bajaron más de 50%, y uno de cada tres pacientes interrumpió su tratamiento, según advirtieron desde la Sociedad Argentina de Urología y la Asociación Argentina de Oncología Clínica. Chacón señaló que de los 129 mil pacientes diagnosticados con cáncer en Argentina en 2018, casi 59 mil murieron, una tasa de mortalidad cercana al 50%. Los tumores más frecuentes eran mama con 21.500 casos, colon con 15 mil, próstata con 11 mil y pulmón con cifras similares. Pero su preocupación no se limitaba a los más comunes: también alertó sobre tumores menos frecuentes que dejaron de diagnosticarse porque las personas dejaron de consultar al palpar nódulos o masas.

La pregunta que quedaba sin respuesta clara era cuánto tiempo podían esperar realmente esos chequeos. Chacón sugirió que los estudios de prevención tenían cierta flexibilidad, podían retrasarse algunos meses siempre que el estudio anterior hubiera sido normal. Pero a medida que avanzaba 2020 y la gente comenzaba a entender mejor cómo convivir con el virus, los pacientes regresaban a las consultas. Para septiembre, el flujo de visitas mostraba cierta normalización. Sin embargo, el retraso acumulado en los primeros meses significaba que los sistemas de salud enfrentarían pronto una ola de pacientes con tumores más avanzados, junto con todos aquellos que necesitaban retomar sus estudios de detección precoz. Los recursos sanitarios, que ya venían siendo limitados, tendrían que absorber una superpoblación de pacientes en instituciones que durante años habían mantenido un flujo apropiado.

El cáncer sigue siendo la segunda causa de muerte en Argentina y se prevé que para 2040 se convierta en la primera
— Diego Paonessa, director general de la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer
Se calcula que una de cada ocho mujeres puede padecer cáncer de mama, y que el 85% de los tumores se detecta con la realización de una mamografía anual
— Juan Luis Uriburu, presidente de la Sociedad Argentina de Mastología
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