En las llanuras rojizas de Marte, el róver Curiosity de la NASA ha encontrado sobre una roca una constelación de protuberancias en forma de disco y de aguja cuyo origen aún se resiste a la explicación. Como tantas veces en la historia de la exploración, una pregunta pequeña y precisa se abre paso hacia algo mucho mayor: si esas formas son huellas de cristales que existieron hace eones, o si son minerales que ocuparon el lugar de aquellos cristales conservando su silueta. Los científicos han elegido el punto 'Nazca' para perforar y responder, con paciencia, a una pregunta que habla de agua, sal
La NASA detecta extrañas estructuras en una roca de Marte y prepara una perforación para descifrar su origen
Discos y agujas en una roca de Marte cuyo origen nadie sabe explicar
¿Qué es exactamente lo que ha visto Curiosity?
Protuberancias con forma de discos y agujas sobre un bloque de roca cercano a 'Chiu Chiu'. Ya habían aparecido en esa primera roca, y ahora se repiten en la vecina.
¿Por qué perforar en 'Nazca' y no en 'Chiu Chiu'?
Porque 'Chiu Chiu' no reunía las condiciones para usar el taladro, y la formación de al lado parecía mucho más prometedora.
Conviene dejar claro que, por ahora, nadie sabe qué son. Lo que hay son hipótesis, no un resultado.
¿Y cuáles son esas hipótesis?
La primera, que sean restos de cristales minerales antiguos. La segunda, el pseudomorfismo: otros minerales habrían reemplazado a los cristales, conservando la forma pero no la composición.
Y el tamaño de las formas, según se plantea, podría decir algo sobre la temperatura y la presencia de agua y sales. Digo «podría»: es una posibilidad, no algo confirmado.
¿Qué hará el róver antes de perforar?
MAHLI hará imágenes desde varios ángulos para un modelo 3D, y ChemCam disparará 150 pulsos láser sobre un punto de la roca 'Toucan' para mirar bajo la superficie.
El texto no detalla fechas ni cuándo habrá resultados. Eso sigue sin saberse.
Le Pouls
- Curiosity halló en el entorno de 'Chiu Chiu' un bloque cubierto de discos y agujas que nadie sabe todavía cómo se formaron.
- El taladro previsto para 'Chiu Chiu' no pudo usarse, y la misión tuvo que desviar su mirada hacia el vecino 'Nazca'.
- Dos hipótesis compiten: restos de cristales antiguos o minerales que reemplazaron a los originales en un proceso llamado pseudomorfismo.
- Antes de perforar, MAHLI y ChemCam preparan un mapa tridimensional y 150 disparos láser para revelar lo que yace bajo la superficie.
En las llanuras rojizas de Marte, el róver Curiosity de la NASA ha encontrado sobre una roca una constelación de protuberancias en forma de disco y de aguja cuyo origen aún se resiste a la explicación. Como tantas veces en la historia de la exploración, una pregunta pequeña y precisa se abre paso hacia algo mucho mayor: si esas formas son huellas de cristales que existieron hace eones, o si son minerales que ocuparon el lugar de aquellos cristales conservando su silueta. Los científicos han elegido el punto 'Nazca' para perforar y responder, con paciencia, a una pregunta que habla de agua, sales y temperaturas de un mundo que alguna vez pudo ser distinto.
El róver Curiosity de la NASA ha encontrado en Marte unas estructuras con forma de discos y agujas que los científicos todavía no logran explicar. Tras terminar su campaña de perforación en 'Basque Lakes', el equipo volvió a las cercanías de una roca llamada 'Chiu Chiu', donde un bloque vecino aparecía cubierto de protuberancias muy parecidas a las ya vistas antes.
El taladro no pudo usarse en 'Chiu Chiu', así que la misión centra ahora su atención en 'Nazca', una formación más prometedora. Allí se buscará entender si las figuras son restos de cristales minerales antiguos, cuya geometría revelaría las condiciones de temperatura, agua y sales de entonces, o si son minerales posteriores que sustituyeron a los originales conservando su aspecto, un fenómeno conocido como pseudomorfismo.
Antes de perforar, Curiosity usará la cámara MAHLI para reconstruir en tres dimensiones el relieve de las formas y el láser de ChemCam para comparar la composición de la superficie con la de capas más profundas. Solo entonces se sabrá qué historia guardan esas extrañas piedras.
El róver Curiosity de la NASA ha encontrado en una roca de Marte unas estructuras cuyo origen los científicos todavía no saben explicar. Tienen forma de discos y de agujas, y el equipo de la misión ya prepara una perforación para averiguar qué son. El lugar elegido se ha bautizado como 'Nazca'.
El hallazgo llegó después de que Curiosity terminara su campaña de perforación en 'Basque Lakes' y regresara a las inmediaciones de una roca conocida como 'Chiu Chiu'. Las imágenes mostraron que un bloque cercano estaba cubierto de protuberancias con forma de disco y de aguja, muy parecidas a las que ya se habían observado en la primera roca.
El problema es que 'Chiu Chiu' no reunía las condiciones adecuadas para usar el taladro. La formación vecina, en cambio, parecía mucho más prometedora. Por eso la NASA decidió centrar su próxima perforación en este nuevo objetivo, 'Nazca', con el fin de investigar de dónde proceden esas peculiares estructuras.
La primera explicación que se baraja es que sean restos de antiguos cristales minerales, formados bajo determinadas condiciones geológicas. Su geometría no sería casual, porque los minerales adoptan formas características según su estructura interna. Además, el tamaño de los discos y las agujas de 'Nazca' podría aportar pistas sobre la temperatura y sobre la presencia de agua y sales cuando se formaron.
Los investigadores no descartan otra posibilidad: que los cristales originales hayan sido sustituidos con el tiempo por otros minerales que conservaron el aspecto exterior, pero no la composición. Ese fenómeno se conoce como pseudomorfismo y también podría explicar la apariencia tan singular de estas formas.
Antes de perforar, Curiosity desplegará varios de sus instrumentos. La cámara MAHLI tomará imágenes desde distintos ángulos para reconstruir un modelo tridimensional de las formaciones y estudiar su relieve con más precisión. Por su parte, ChemCam disparará 150 pulsos láser sobre un mismo punto de una roca cercana, llamada 'Toucan', para llegar a capas más profundas y comprobar si su composición química difiere de la de la superficie.
También se harán nuevos análisis sobre 'Nazca' para conocer sus características antes de que el taladro entre en acción. Será después de esas observaciones cuando se sepa si las estructuras son cristales originales o minerales que los sustituyeron.