En el sur de California, la inflación no es una estadística: es la libra de carne que no alcanza para cinco bocas, el galón de gasolina que vacía la billetera antes de llegar al trabajo. Con precios que suben sin pausa y salarios que no los siguen, familias enteras reinventan su cotidianidad —buscando un segundo empleo, estirando los frijoles, cancelando las vacaciones— mientras economistas advierten que los conflictos geopolíticos y la incertidumbre arancelaria podrían prolongar esta presión durante meses. Es la historia antigua del esfuerzo que ya no alcanza, reescrita en los pasillos de los
La inflación aprieta el bolsillo de familias en el sur de California
Familias de bajos ingresos en el sur de California enfrentan inseguridad alimentaria y presión económica diaria, viéndose obligadas a trabajar múltiples empleos y reducir calidad de vida.