La banca abandona el fervor cripto para enfocarse en stablecoins y tokenización de activos

El verdadero valor no está en las monedas, sino en la tecnología
Los bancos descubrieron que la infraestructura blockchain importa más que ofrecer bitcoin o ether a sus clientes.
Mark

¿Por qué los bancos pasaron de ofrecer bitcoin a enfocarse en stablecoins y tokenización?

Mimi

Porque se dieron cuenta de que el verdadero valor no estaba en las monedas en sí, sino en la tecnología subyacente. Bitcoin fue la puerta de entrada, pero la infraestructura blockchain es lo que realmente puede transformar cómo operan.

Mark

¿Qué ganan los bancos con la tokenización de activos?

Mimi

Pueden crear mercados para cosas que hoy son ilíquidas: inmuebles, arte, oro. Pero más importante aún, pueden hacer operaciones más rápidas, disponibles veinticuatro horas, y ganar miles de millones en eficiencia.

Mark

¿No les preocupa que alguien más construya esa infraestructura primero?

Mimi

Exactamente. Por eso están en una carrera. Quieren ser ellos quienes controlen el sistema, no intermediarios en un sistema que otros construyeron. Por eso lanzan sus propias stablecoins y sus propias blockchains.

Mark

¿Significa esto que bitcoin y ether ya no importan?

Mimi

No. Importan como prueba de concepto, como activos que sus clientes quieren. Pero para los bancos, son un medio para llegar a algo más grande: rediseñar toda la infraestructura financiera.

Mark

¿Qué diferencia hay entre una stablecoin de un banco y una criptomoneda tradicional?

Mimi

La stablecoin está respaldada por activos reales y regulada. Es cripto, pero controlada. Los bancos quieren lo mejor de ambos mundos: la velocidad de la tecnología blockchain, pero dentro de un entorno que ellos controlan completamente.

Mark

¿Cuándo veremos estos cambios en la vida cotidiana?

Mimi

Ya está empezando. Los consorcios como Qivalis y EUR.BANK buscan emitir stablecoins este año. Swift ya tiene diecisiete bancos haciendo transacciones en su red blockchain. No es ciencia ficción. Es infraestructura que se está construyendo ahora.

  • Alrededor de 40 entidades europeas se unieron al consorcio Qivalis para emitir stablecoins en euros
  • Un banco sistémico podría ganar más de 1.000 millones de dólares anuales con liquidaciones más rápidas
  • BBVA, CaixaBank, Kutxabank y Renta4 fueron los primeros bancos españoles en ofrecer servicios cripto tras la regulación MiCA
  • Swift lanzó una red blockchain con 17 bancos para transacciones con depósitos tokenizados las 24 horas

La regulación MiCA en Europa permitió que bancos como BBVA, CaixaBank y Kutxabank ofrecieran servicios cripto, pero el interés inicial se ha transformado en estrategia más sofisticada. Las entidades financieras ven mayor valor en la tecnología blockchain subyacente que en criptoactivos específicos, buscando pagos instantáneos y operaciones 24/7 que podrían añadir más de 1.000 millones de dólares anuales.

Los bancos europeos moderan su entusiasmo inicial por criptoactivos como bitcoin y ether, enfocándose ahora en stablecoins y tokenización de activos financieros para mejorar infraestructura y crear nuevos mercados.

Hace poco más de un año, cuando la regulación europea sobre criptoactivos entró en vigor, los grandes bancos europeos vieron una puerta abierta. El BBVA fue el primero en España en permitir que sus clientes compraran y vendieran bitcoin y ether. Le siguieron Openbank, Kutxabank y Renta4. CaixaBank ofreció productos cotizados vinculados a estos activos. Era el momento que la banca había estado esperando: un marco regulatorio claro, MiCA, que les daba cobertura legal para entrar en un mercado que hasta entonces había permanecido fuera de su alcance.

Pero ese entusiasmo inicial, ese fervor por ofrecer criptomonedas a los clientes, se ha transformado en algo más calculado y, en cierto sentido, más profundo. Los bancos no han abandonado el mundo cripto. Lo que han hecho es cambiar de enfoque. Ya no se trata de si ofrecen bitcoin o ether, sino de cómo pueden usar la tecnología que hay detrás de esas monedas para reinventar su propia infraestructura.

Francisco Maroto, responsable de blockchain y activos digitales del BBVA, lo describe como una maduración del mercado. La industria, dice, está dejando atrás la obsesión exclusiva con los criptoactivos para concentrarse en lo que realmente transformará la banca: una nueva infraestructura financiera construida sobre tecnología blockchain. Esto no es una retirada. Es un cambio de dirección. Los bancos ven tres fases distintas. La primera, ya realizada, fue la oferta de criptoactivos. La segunda, en la que están ahora, es el desarrollo de stablecoins, monedas digitales respaldadas por activos reales como el euro o el dólar. La tercera, que está por venir, es la tokenización de activos: convertir en forma digital cosas como inmuebles, obras de arte, oro, productos de lujo, todo aquello que hoy es difícil de comerciar rápidamente.

El atractivo económico es considerable. Un informe de Boston Consulting Group sugiere que liquidaciones más rápidas y mayores volúmenes de negociación podrían añadir más de mil millones de dólares anuales al beneficio de un banco sistémico, elevando la rentabilidad de sus negocios de mercados de capitales en torno a cuatro puntos porcentuales. No es dinero teórico. Es dinero que los bancos pueden ganar si logran hacer que sus operaciones sean más eficientes, disponibles las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana.

Lo que está ocurriendo ahora es una carrera para controlar esta infraestructura del futuro. Alrededor de cuarenta entidades europeas se han unido al consorcio Qivalis para emitir stablecoins en euros. Bancomat, la red interbancaria italiana, está desarrollando EUR.BANK con nueve entidades financieras italianas. El BBVA se ha sumado a más de ciento cuarenta instituciones internacionales, incluyendo BlackRock, Visa y Mastercard, para lanzar una stablecoin en dólares. Otros bancos están construyendo la infraestructura misma: Cecabank se ha unido a una decena de entidades para impulsar una blockchain europea. Swift, la red de comunicaciones financieras más importante del mundo, lanzó recientemente su propia red blockchain en la que diecisiete bancos realizarán transacciones con depósitos tokenizados y operaciones en tiempo real.

Lo que motiva todo esto es una mezcla de ambición comercial y miedo a quedarse atrás. Los bancos quieren ser el lugar donde sus clientes mantengan toda su vida financiera, sin necesidad de recurrir a plataformas externas o exchanges. Quieren crear sus propios espacios controlados, sus sandboxes regulatorios, donde puedan ofrecer la velocidad y la inmediatez del mundo de los activos digitales pero dentro de un entorno mucho más regulado y seguro. No quieren ser intermediarios en un sistema que otros controlen. Quieren ser los controladores del sistema.

Esta transformación refleja una verdad más profunda sobre cómo la tecnología cambia los negocios. Al principio, los bancos vieron bitcoin y ether como productos que vender, una forma de captar a clientes que querían exposición a criptomonedas. Pero con el tiempo, comprendieron que el verdadero valor no estaba en las monedas mismas, sino en lo que la tecnología podía hacer por ellos: hacer más rápidas sus operaciones, crear mercados para activos que antes eran ilíquidos, reducir costos, eliminar intermediarios innecesarios. El cambio de estrategia no es un enfriamiento del interés. Es el reconocimiento de que el futuro de la banca no será cripto o tradicional, sino una fusión de ambos, construida sobre infraestructura blockchain, controlada por los bancos, y diseñada para servir a sus clientes de formas que hoy aún no son completamente visibles.

La industria está dejando atrás el foco exclusivo en criptoactivos para centrarse en lo que realmente va a transformar la banca: la nueva infraestructura financiera sobre tecnología blockchain
— Francisco Maroto, responsable de blockchain y activos digitales del BBVA
El objetivo final no es solo ofrecer acceso a activos digitales, sino rediseñar el sistema para que sea más eficiente, seguro y ágil para nuestros clientes
— Francisco Maroto, BBVA
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