En Alicante, un tribunal ha abierto una causa penal contra los padres de Daniela, una joven trans que se suicidó en 2022 tras años de rechazo familiar y terapias de conversión. La acusación sostiene que enterrarla con su nombre anterior y fotografías previas a su transición constituye un delito de odio, pues la dignidad de una persona —argumentan los fiscales— no se extingue con la muerte. Este caso, el primero de su naturaleza en España, plantea una pregunta que trasciende lo jurídico: ¿hasta dónde alcanza el derecho de una persona a ser reconocida tal como vivió?
Juzgado abre proceso penal contra padres de chica trans por enterrarla con su deadname
Daniela, una chica trans de 21 años, se suicidó tras años de terapias de conversión, rechazo familiar, acoso laboral y aislamiento social.
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