Jóvenes de Guamúchil ganan en Ecuador con proyecto de raíz de zaya, ahora van a Londres

Queríamos comprobar científicamente si era verdad lo que se decía
Zuria Paloma Gastélum explicó cómo dos estudiantes llevaron el conocimiento tradicional al laboratorio.
Mark

¿Cómo es que dos estudiantes de Guamúchil terminan compitiendo en Ecuador contra 57 proyectos internacionales?

Mimi

Comenzó con una pregunta muy local. Sabían que en la región existía conocimiento tradicional sobre la raíz de zaya y sus posibles efectos en la glucosa. Decidieron verificarlo científicamente en lugar de simplemente aceptarlo como verdad.

Luke

Pero ¿qué tan sólida es esa verificación? El artículo dice que hicieron pruebas de laboratorio, pero no especifica cuáles fueron los resultados exactos ni si ya han probado esto en humanos.

Mark

Entiendo. Entonces el proyecto está todavía en fase experimental.

Mimi

Exactamente. Amoreux, que es como llamaron al producto, aún requiere estudios adicionales y pruebas en humanos. Pero lo interesante es que el proyecto también aborda la preservación de la especie mediante cultivo controlado.

Luke

Eso es importante aclarar: no sabemos si el cultivo controlado ya está funcionando o si es solo parte de la propuesta. El artículo dice que lo "incorporaron", pero no dice si está implementado.

Mark

¿Qué significa que ganaran contra 57 proyectos? ¿Cómo se juzgó?

Mimi

El encuentro fue internacional, así que había propuestas de distintos lugares. Los jóvenes se llevaron el primer lugar, lo que significa que su investigación fue considerada la mejor en esa competencia.

Luke

Pero no sabemos los criterios de evaluación ni quiénes fueron los jueces. Un primer lugar en una competencia específica no es lo mismo que validación científica completa.

Mark

¿Y ahora qué sigue para ellos?

Mimi

En agosto de 2027 presentarán el proyecto en Londres. Tendrán que hacerlo en inglés y competir nuevamente en un escenario internacional aún más grande.

Luke

Eso es un hito importante, pero también una incógnita. No sabemos si para entonces habrán completado las pruebas en humanos o si seguirán en fase experimental.

  • Una pregunta sencilla —¿funciona realmente la raíz de zaya para la diabetes?— se convirtió en investigación experimental que venció a decenas de proyectos internacionales en Ecuador.
  • El proyecto 'Amoreux' no solo busca controlar la glucosa: también enfrenta la pérdida del conocimiento tradicional y la amenaza de extinción de la especie en su estado natural.
  • Aunque las pastillas elaboradas con extracto de zaya aún están en fase experimental y requieren pruebas en humanos, su mecanismo —inhibir la enzima alfa-amilasa— ya despertó atención internacional.
  • La Cámara de Comercio de Guamúchil reconoció el logro públicamente, subrayando que el objetivo es inspirar a otros jóvenes de la región a creer en sus propias capacidades.
  • El siguiente reto llega en agosto de 2027: Londres, escenario global, y esta vez la presentación deberá ser en inglés.

Desde un pueblo de Sinaloa, dos jóvenes estudiantes han tendido un puente entre el saber ancestral y el método científico, convirtiendo una planta silvestre en una pregunta de laboratorio y esa pregunta en un primer lugar internacional. Zuria Paloma Gastélum y Jonathan Soberanes regresaron de Ecuador habiendo vencido a 57 proyectos con su investigación sobre las propiedades antidiabéticas de la raíz de zaya, una especie que las generaciones anteriores conocían por intuición y que ellos decidieron conocer por evidencia. Su historia recuerda que la innovación no nace solo en los grandes centros, sino también donde alguien se atreve a preguntar si lo que siempre se creyó puede también demostrarse.

Zuria Paloma Gastélum Cabanillas y Jonathan Soberanes Santos volvieron de Ecuador con algo más que un trofeo: volvieron con la confirmación de que una pregunta nacida en su propia comunidad podía competir —y ganar— en el mundo. Su proyecto sobre la raíz de zaya, conocida científicamente como Amoreuxia palmatifida, partió de una creencia popular que circulaba en la región desde hacía generaciones: que esa raíz ayudaba a controlar el azúcar en sangre. En lugar de aceptarla o descartarla, los jóvenes decidieron llevarla al laboratorio.

Lo que encontraron fue suficientemente sólido como para construir un producto experimental: 'Amoreux', pastillas elaboradas con extracto natural de la raíz, cuyo mecanismo apunta a inhibir la enzima alfa-amilasa, vinculada a la descomposición del almidón. El proyecto, sin embargo, va más allá de la ciencia aplicada. Soberanes Santos destacó que la investigación también busca preservar la especie mediante cultivo controlado, respondiendo tanto a la amenaza sobre las poblaciones silvestres como al riesgo de que el conocimiento empírico generacional se pierda con el tiempo.

En el V Encuentro Internacional de Ciencias, Tecnología, Arte y Emprendimiento celebrado en Ecuador, su propuesta superó a más de 57 proyectos de distintos países. El reconocimiento llegó también en casa: la Cámara Nacional de Comercio de Guamúchil celebró el logro en una ceremonia encabezada por su presidente, Jorge Luis Nishimoto López, quien enmarcó el premio no solo como un resultado sino como un mensaje para otros jóvenes de la región.

Ahora Gastélum y Soberanes miran hacia agosto de 2027, cuando deberán presentar su investigación en Londres, esta vez en inglés. El camino que comenzó con una pregunta sobre una raíz silvestre los ha llevado, paso a paso, a demostrar que desde Sinaloa también se puede hacer ciencia que cruce fronteras.

Dos estudiantes de Guamúchil acaban de regresar de Ecuador con un primer lugar que los catapultó hacia una competencia aún más grande. Zuria Paloma Gastélum Cabanillas y Jonathan Soberanes Santos ganaron el V Encuentro Internacional de Ciencias, Tecnología, Arte y Emprendimiento con un proyecto que comenzó como una pregunta simple: ¿era verdad lo que la gente del pueblo llevaba generaciones diciendo sobre la raíz de zaya?

La raíz de zaya, cuyo nombre científico es Amoreuxia palmatifida, ha sido parte del conocimiento tradicional de la región durante años. Los jóvenes decidieron no conformarse con la creencia popular. En cambio, llevaron esa sabiduría al laboratorio. Realizaron una serie de pruebas experimentales para determinar si la raíz podía efectivamente ayudar a controlar la glucosa en personas con diabetes. "Queríamos comprobar científicamente si era verdad lo que se decía", explicó Gastélum Cabanillas al describir cómo nació la investigación.

Lo que hace notable este proyecto es que no se trata solo de ciencia aplicada. Soberanes Santos señaló que el trabajo también aborda dos problemas más amplios: la pérdida del conocimiento empírico que se transmite entre generaciones, y la amenaza que enfrenta la especie de zaya en su estado natural. Por eso incorporaron un componente de cultivo controlado en su propuesta, buscando preservar la planta sin afectar las poblaciones silvestres.

En Ecuador, el proyecto compitió contra más de 57 propuestas de distintos lugares. Los estudiantes de Guamúchil se llevaron el primer lugar. La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Guamúchil reconoció el logro el viernes pasado, con Jorge Luis Nishimoto López, presidente de la organización, encabezando la ceremonia. Nishimoto López enfatizó que el reconocimiento no solo celebraba el resultado en Ecuador, sino que buscaba inspirar a otros jóvenes de la región a confiar en sus capacidades y desarrollar proyectos que trascendieran fronteras.

El producto experimental que crearon se llama Amoreux, pastillas elaboradas a partir del extracto natural de la raíz. El mecanismo detrás de su funcionamiento es específico: el extracto busca inhibir la actividad de la enzima alfa-amilasa, que está relacionada con la descomposición del almidón. Aunque el proyecto permanece en fase experimental y aún requiere estudios adicionales y pruebas en humanos antes de poder considerarse un producto comercial, el trabajo de laboratorio ya ha demostrado suficiente promesa como para llamar la atención internacional.

Ahora los jóvenes enfrentan su siguiente desafío. En agosto de 2027, viajarán a Londres para presentar nuevamente su proyecto ante un escenario internacional. Esta vez, tendrán que hacerlo en inglés. Para Gastélum Cabanillas y Soberanes Santos, el resultado en Ecuador fue más que una victoria: fue confirmación de que el esfuerzo en el laboratorio puede convertirse en una plataforma para continuar perfeccionando su investigación. Mientras trabajan en mejoras al proyecto y se preparan para Londres, dos estudiantes de un pueblo de Sinaloa están demostrando que la innovación científica no tiene fronteras geográficas.

Queríamos comprobar científicamente si era verdad lo que se decía, por lo que hicimos una serie de pruebas en el laboratorio para ver si era posible tratar la diabetes con esta raíz
— Zuria Paloma Gastélum Cabanillas
El reconocimiento busca no solamente celebrar el resultado obtenido en Ecuador, sino también incentivar a más jóvenes de la región a confiar en sus capacidades y desarrollar proyectos que puedan trascender las fronteras
— Jorge Luis Nishimoto López, presidente de Canaco Guamúchil
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