Dos días calendario para reparar lo que hicieron mal
En vísperas de las elecciones municipales de Lima, el Jurado Electoral Especial de Lima Centro ha declarado inadmisibles las candidaturas de dieciséis agrupaciones políticas, no por razones de fondo ideológico, sino por omisiones documentales y procedimentales que revelan cuánto depende la democracia de sus propios rituales administrativos. Partidos de todo el espectro —desde Fuerza Popular hasta Perú Libre— disponen ahora de apenas dos días para subsanar errores que, de no corregirse, los excluirán definitivamente del proceso electoral. Es un recordatorio de que la participación política no comienza en las urnas, sino mucho antes, en la precisión de un papel y la exactitud de una fecha.
- Dieciséis partidos, incluyendo algunas de las fuerzas más visibles del país, se encuentran al borde de la exclusión electoral por fallas que parecen menores pero tienen consecuencias mayores.
- Los errores van desde candidatos que firmaron declaraciones juradas antes de confirmar su registro en el sistema, hasta postulantes que no pudieron acreditar dos años de domicilio continuo en Lima.
- El caso de Daniel Urresti añade una capa de gravedad: declaró una condena por difamación agravada pero no presentó prueba de su rehabilitación, un vacío que el JEE no puede ignorar.
- Avanza País enfrenta una contradicción cronológica en los documentos de su candidato Francis Allison, quien firmó su consentimiento un día antes de confirmar su hoja de vida en el sistema.
- El plazo para subsanar es de dos días calendario, sin posibilidad de prórroga, convirtiendo las próximas horas en una carrera burocrática con consecuencias electorales definitivas.
- Si los partidos no corrigen las observaciones a tiempo, sus candidatos desaparecerán de la boleta antes de que los ciudadanos tengan siquiera la oportunidad de votar por ellos.
El lunes 22 de junio, el Jurado Electoral Especial de Lima Centro sacudió el panorama electoral de la capital al declarar inadmisibles las candidaturas de dieciséis agrupaciones políticas para la Municipalidad Metropolitana de Lima. Entre los afectados figuran Fuerza Popular, Perú Libre, Podemos Perú, Avanza País, Acción Popular y Juntos por el Perú, entre otros. Los motivos no son políticos: son administrativos, burocráticos, casi mundanos —papeles faltantes, fechas que no coinciden, documentos que no llegaron a tiempo.
Los patrones de error se repiten. En Fuerza Popular, el propio candidato a la alcaldía, Samuel Marcos Daza Taype, suscribió su declaración jurada antes de que su hoja de vida fuera confirmada en el sistema, un vicio de procedimiento que afecta a la mayoría de su lista. En Juntos por el Perú, trece candidatos nacidos fuera de Lima no acreditaron domicilio continuo en la capital durante los dos años previos a la inscripción. En Avanza País, Francis Allison firmó su consentimiento un día antes de confirmar su registro, una contradicción cronológica que el organismo electoral no puede pasar por alto.
El caso de Daniel Urresti, candidato a la alcaldía por Podemos Perú, añade una dimensión más delicada: declaró haber sido condenado por difamación agravada y afirma estar rehabilitado, pero no adjuntó documentación que lo acredite. Otro candidato de la misma lista omitió pruebas sobre el tipo penal de su condena y su eventual rehabilitación.
Todos estos partidos tienen exactamente dos días calendario —un plazo único e improrrogable— para encontrar los documentos faltantes, corregir las fechas y subsanar lo que omitieron. Si no lo logran, sus candidaturas serán declaradas definitivamente improcedentes y sus postulantes no aparecerán en la boleta electoral.
El lunes 22 de junio, el Jurado Electoral Especial de Lima Centro tomó una decisión que sacudió el panorama electoral de la capital: declaró inadmisibles las candidaturas de dieciséis agrupaciones políticas para la Municipalidad Metropolitana de Lima. Entre los partidos rechazados figuran algunos de los más visibles del espectro político nacional: Fuerza Popular, Perú Libre, Podemos Perú, Avanza País, Acción Popular, Juntos por el Perú, y una docena más. No se trata de un rechazo por razones políticas o ideológicas. Los motivos son administrativos, burocráticos, casi mundanos en su especificidad: papeles faltantes, fechas que no coinciden, documentos que no llegaron a tiempo.
Los partidos tienen exactamente dos días calendario para reparar lo que hicieron mal. Es un plazo único e improrrogable. Si no lo logran, sus candidaturas serán declaradas definitivamente improcedentes y quedarán fuera de las elecciones.
Los errores son variados pero siguen patrones. Ahora Nación, por ejemplo, presentó diecinueve candidatos a regidores provinciales que no pudieron demostrar haber nacido en Lima ni presentaron documentos con fecha cierta que probaran su domicilio en la provincia durante los últimos dos años. Cinco candidatos más de esa misma agrupación suscribieron su declaración de consentimiento antes de que se confirmara su registro de hoja de vida en el sistema, lo que viola el procedimiento establecido.
Fuerza Popular, que encabeza Samuel Marcos Daza Taype como aspirante a la alcaldía, enfrenta un problema que afecta a la mayoría de sus candidatos, incluido el propio Daza Taype: todos suscribieron su declaración jurada antes de que se confirmara su hoja de vida en el sistema. Otros postulantes de esa lista tienen observaciones por no acreditar domicilio de dos años, por no presentar comprobantes de pago de la tasa electoral, o por no adjuntar documentos que prueben licencia sin goce de haber o renuncia al sector público.
En Juntos por el Perú, trece candidatos no nacieron en Lima y omitieron documentos de fecha cierta que demostraran domicilio continuo en la capital durante al menos dos años antes de la inscripción. El candidato a regidor Heinrich Frank Pumacayo Sanchez no presentó correctamente el Anexo 1 de su declaración jurada, un requisito necesario para validar su consentimiento. Además, cinco candidatos que tienen experiencia laboral reciente en municipalidades, específicamente en Lurigancho Chosica, no adjuntaron el cargo de su solicitud de licencia, obligatoria porque están vinculados a la función pública.
Podemos Perú, cuyo candidato a la alcaldía es Daniel Urresti, enfrenta problemas similares: varios postulantes que no nacieron en Lima no acreditaron domicilio continuo durante los últimos dos años. Pero hay algo más grave en el caso de Urresti. En su declaración jurada de hoja de vida, declara haber sido condenado por difamación agravada y señala estar rehabilitado. El problema es que no adjuntó documentación que acredite esa rehabilitación. Otro candidato de la misma lista, Enrique Alain Velásquez Danilla, declara una condena por venta ilícita de mercadería pero no presentó documentación que permitiera identificar con precisión el tipo penal ni acreditar su rehabilitación.
Avanza País, encabezada por Francis Allison como candidato a la alcaldía, enfrenta cuestionamientos formales serios. El partido consignó a doce candidatos como designados pero no adjuntó el acta de designación directa que acredita que esas designaciones se realizaron según los porcentajes y ubicación permitidos por el reglamento electoral. En el caso de Allison, hay una inconsistencia en sus documentos: confirmó su registro de hoja de vida el 19 de junio pero suscribió su declaración jurada de consentimiento un día antes, el 18 de junio. El organismo electoral exige que esa suscripción sea igual o posterior a la confirmación de datos. Además, múltiples candidatos a regidores que nacieron fuera de Lima no presentaron documentos con fecha cierta que acrediten domicilio continuo en la capital durante los últimos dos años.
Partido Cívico Obras, Podemos Perú, Partido Demócrata Verde, Partido Morado, Perú Libre, Partido Popular Cristiano, Pueblo Consciente, Somos Perú y Visión Perú también aparecen en la lista de inadmisibles, cada uno con sus propias deficiencias documentales. El reloj corre. Dos días calendario es todo lo que tienen estos dieciséis partidos para arreglar lo que está roto, para encontrar los documentos faltantes, para corregir las fechas, para acreditar lo que no acreditaron. Si no lo hacen, sus candidatos no estarán en la boleta.
Notable Quotes
Daniel Urresti declara haber sido condenado por difamación agravada y señala estar rehabilitado, pero no adjunta documentación que acredite esa rehabilitación— Jurado Electoral Especial de Lima Centro
Francis Allison confirmó su registro de hoja de vida el 19 de junio pero suscribió su declaración jurada de consentimiento un día antes, el 18 de junio— Resolución del JEE sobre Avanza País
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué un error de fechas en una declaración jurada es motivo para rechazar toda una candidatura?
Porque el orden de los procedimientos existe por una razón. Si alguien firma que está de acuerdo con sus datos antes de que esos datos estén oficialmente registrados en el sistema, no hay forma de saber si realmente conocía lo que estaba firmando. Es un control de integridad.
Pero estos son errores administrativos, no fraude electoral.
Cierto. Pero los errores administrativos son cómo se cuela el fraude. Si no se exigen los procedimientos correctos desde el principio, el sistema pierde credibilidad. El Jurado Electoral está siendo estricto porque tiene que serlo.
¿Qué pasa con Daniel Urresti y su condena por difamación? ¿Eso no debería haber sido un problema antes?
Debería haberlo sido. Pero lo que el Jurado está señalando es que Urresti declaró la condena pero no presentó los documentos que prueban que está rehabilitado. Es como decir "confío en mi palabra" cuando el sistema pide pruebas.
Dos días para arreglarlo todo. ¿Es realista?
Depende de dónde estén los documentos. Si los tienen pero no los presentaron, dos días es suficiente. Si los documentos no existen, dos días es una sentencia de muerte.
¿Cuál es el verdadero riesgo aquí?
Que dieciséis agrupaciones políticas, algunas de ellas con presencia nacional, queden fuera de las elecciones municipales. Eso fragmenta el voto, debilita la representación, y deja a los electores con menos opciones de las que esperaban.