En el cruce de aguas donde fluye una fracción significativa del petróleo mundial, Irán y Estados Unidos libran una batalla de palabras que refleja algo más antiguo que cualquier disputa territorial: la tensión entre el poder que se proclama y el poder que se ejerce. Tras publicar Donald Trump un mapa que etiquetaba el Estrecho de Ormuz como 'Nuevo Territorio Americano', el viceministro iraní Gharibabadi advirtió que esa ilusión sería corregida, con o sin la voluntad de Washington. En un momento en que las negociaciones sobre libertad de navegación permanecen estancadas, la retórica de ambas po
Irán rechaza como «ilusiones» las declaraciones de Trump sobre el estrecho de Ormuz
La ilusión será corregida, ya sea por su propia voluntad o porque nosotros la corregiremos
¿Por qué Trump publica un mapa así ahora? ¿Es una amenaza seria o teatro político?
Probablemente ambas cosas. Trump ha estado escalando su retórica sobre Irán durante semanas. El mapa es una forma de materializar una amenaza que ya había expresado verbalmente. Para su base política, es un gesto de fuerza. Para Irán, es una provocación que no puede ignorar sin perder credibilidad.
¿Qué tan importante es el Estrecho de Ormuz en realidad?
Es uno de los puntos más críticos del comercio mundial. Aproximadamente el 20 por ciento del petróleo que se transporta por mar pasa por ahí. Si alguien controla el estrecho, controla una de las arterias económicas del planeta. Por eso ambas potencias lo ven como un territorio de poder absoluto.
Entonces, ¿por qué fracasó el memorando de junio?
Porque los dos lados no pueden ponerse de acuerdo sobre qué significa "seguridad" en esa ruta. Estados Unidos quiere garantías de que Irán no interferirá. Irán quiere garantías de que no será atacado. Cada uno desconfía de las intenciones del otro, y con razón, dado el historial reciente de ataques mutuos.
¿Esto significa que habrá más conflicto?
No necesariamente más conflicto inmediato, pero sí más distancia. Cada declaración como la de Trump cierra puertas diplomáticas. Gharibabadi respondió con firmeza porque Irán no puede permitirse parecer débil ante sus propios ciudadanos ni ante sus aliados regionales. Ambos lados están atrapados en una dinámica donde ceder es visto como derrota.
Der Puls
- Trump publicó un mapa en Truth Social marcando el Estrecho de Ormuz como territorio estadounidense, convirtiendo una amenaza verbal en una imagen que circula globalmente.
- Irán respondió de inmediato y con dureza: el viceministro Gharibabadi advirtió que la 'ilusión' de Trump sobre el estrecho sería desvanecida, por las buenas o por las malas.
- La provocación no surge en el vacío: meses de ataques mutuos entre ambas potencias —desde febrero hasta julio— han erosionado cualquier base de confianza.
- Un memorando de entendimiento firmado en junio para garantizar la libre navegación permanece paralizado, víctima de desacuerdos profundos sobre cómo implementarlo.
- Las declaraciones de soberanía de Trump sobre el estrecho amenazan con hundir las ya frágiles negociaciones y alejar aún más la posibilidad de un acuerdo estable.
En el cruce de aguas donde fluye una fracción significativa del petróleo mundial, Irán y Estados Unidos libran una batalla de palabras que refleja algo más antiguo que cualquier disputa territorial: la tensión entre el poder que se proclama y el poder que se ejerce. Tras publicar Donald Trump un mapa que etiquetaba el Estrecho de Ormuz como 'Nuevo Territorio Americano', el viceministro iraní Gharibabadi advirtió que esa ilusión sería corregida, con o sin la voluntad de Washington. En un momento en que las negociaciones sobre libertad de navegación permanecen estancadas, la retórica de ambas potencias amenaza con cerrar las pocas puertas que aún quedan abiertas.
El viceministro iraní de Asuntos Exteriores, Kazem Gharibabadi, respondió este jueves con tono de advertencia a las declaraciones del presidente Donald Trump sobre el Estrecho de Ormuz. La chispa fue una imagen publicada por Trump en Truth Social donde la estratégica vía marítima aparecía etiquetada como 'Nuevo Territorio Americano'. Gharibabadi fue claro en su respuesta: esa ilusión sería corregida, ya sea por decisión propia del mandatario o porque Irán se encargaría de hacerlo.
La provocación no era la primera. A mediados de agosto, Trump había afirmado que la Armada estadounidense mantenía un bloqueo total sobre el estrecho y que, en caso de una derrota iraní, lo declararía territorio de Estados Unidos. El mapa publicado después parecía convertir esa amenaza en imagen oficial.
El contexto es de escalada sostenida. En febrero, Estados Unidos e Israel atacaron territorio iraní; Teherán respondió con golpes contra objetivos israelíes y estadounidenses en la región. Un alto el fuego llegó en abril, pero en julio Washington reanudó operaciones contra instalaciones militares iraníes, y Teherán contraatacó en países árabes. Fue tras esa nueva escalada cuando ambas potencias retomaron conversaciones sobre seguridad en el estrecho.
Esas negociaciones, sin embargo, avanzan con lentitud y desconfianza. Un memorando de entendimiento firmado en junio para garantizar la libre navegación permanece estancado. La declaración de Gharibabadi deja claro que los reclamos de soberanía de Trump sobre el estrecho no acercan un acuerdo, sino que lo alejan.
El viceministro iraní de Asuntos Exteriores, Kazem Gharibabadi, respondió con dureza este jueves a lo que describió como fantasías del presidente estadounidense Donald Trump respecto al Estrecho de Ormuz. La reacción llegó después de que Trump publicara en su plataforma Truth Social una imagen cartográfica donde la vía marítima aparecía marcada y etiquetada como «Nuevo Territorio Americano».
En un mensaje publicado en X, Gharibabadi fue directo: la ilusión de Trump sobre el estrecho sería corregida, bien por voluntad propia del mandatario estadounidense o bien porque Irán se encargaría de desvanecerla. El tono de la declaración reflejaba tanto la incredulidad como la advertencia implícita de que Teherán no toleraría reclamos sobre una de las rutas marítimas más críticas del planeta.
La provocación de Trump no era nueva en su retórica. Semanas atrás, el 14 de agosto, había afirmado que la Armada estadounidense mantenía un bloqueo total sobre el estrecho y que, en caso de una eventual derrota iraní, declararía la zona como territorio estadounidense. El mapa publicado posteriormente parecía materializar esa amenaza en forma visual.
La tensión actual ocurre sobre un telón de fondo de negociaciones fracturadas. En junio, Washington y Teherán habían firmado un memorando de entendimiento destinado a garantizar la libertad de navegación en el estrecho como paso previo hacia un acuerdo más amplio. Pero ese documento permanece estancado, sin avances reales, debido a desacuerdos fundamentales sobre cómo asegurar la ruta marítima.
Los últimos meses han sido de escalada constante. En febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra territorio iraní, a los que Teherán respondió con ataques propios contra objetivos israelíes y estadounidenses en la región. Un alto el fuego se alcanzó en abril. Pero entre julio y finales de ese mes, Washington reanudó sus operaciones contra instalaciones militares iraníes, mientras Irán contraatacó contra equipos y bases estadounidenses en países árabes.
Fue precisamente después de esa escalada de julio cuando ambas potencias retomaron conversaciones sobre mecanismos para garantizar el paso seguro de embarcaciones por el estrecho. Esas negociaciones, sin embargo, avanzan lentamente y con desconfianza mutua. La declaración de Gharibabadi sugiere que cualquier intento de Trump de reivindicar soberanía sobre la zona solo profundizará la grieta entre las dos potencias y hará más remota la posibilidad de un acuerdo duradero.
Bemerkenswerte Zitate
La ilusión de Trump sobre el Estrecho de Ormuz pronto se corregirá, ya sea por su propia voluntad o porque nosotros corregiremos las ilusiones de este soñador— Kazem Gharibabadi, viceministro iraní de Asuntos Exteriores