En las costas de Chile, donde las algas crecen en abundancia, un equipo de científicos ha encontrado en ese recurso marino una respuesta a uno de los desafíos más silenciosos de la salud moderna: el impacto glicémico de los alimentos cotidianos. Investigadores de la Universidad de los Andes han desarrollado un extracto que, incorporado a la pasta, ralentiza la liberación de glucosa durante la digestión sin alterar lo que el comensal percibe en el plato. Es un recordatorio de que las soluciones a problemas complejos a veces emergen de lo que ya existe, esperando ser comprendido.