En los mercados de deuda estadounidenses, una acumulación sin precedentes de emisiones ha devuelto el poder de negociación a quienes prestan el dinero, invirtiendo años de condiciones favorables para los prestatarios. Empresas como CoreWeave y Proofpoint, emblemas del auge de la inteligencia artificial, han tenido que ceder terreno y ofrecer mayores rendimientos y garantías para cerrar sus operaciones. Este reequilibrio, silencioso pero profundo, anuncia que el costo del capital está subiendo para toda una generación de empresas construidas sobre deuda barata.