En julio, Corea del Sur registró una inflación del 2,8%, cruzando por primera vez en tres meses el umbral del 3% hacia la baja. Este respiro, impulsado principalmente por la moderación en los precios del petróleo, llega como un alivio parcial para los consumidores, aunque la inflación subyacente —aquella que revela las presiones más estructurales de la economía— alcanzó su nivel más alto desde finales de 2023. La calma en la superficie no garantiza calma en las profundidades.