El modelo fue entrenado con más de 10 millones de registros y validado en dos hospitales chinos, demostrando capacidad para clasificar pacientes en grupos de riesgo bajo, intermedio y alto. La herramienta reduce la necesidad de angiografía por tomografía computarizada, evitando exposición a radiación y riesgo de nefropatía inducida por contraste, particularmente importante en pacientes con función renal comprometida.