Ginecólogo advierte: embarazadas deben vacunarse contra el VRS a partir de septiembre

El VRS puede causar bronquiolitis grave en recién nacidos, requiriendo hospitalización y cuidados intensivos, con riesgo de ser letal en casos severos.
Protegido desde el primer día de vida, reduciendo hasta un 70 por ciento el riesgo
La vacuna administrada durante el embarazo transfiere anticuerpos al feto a través de la placenta.
Mark

¿Por qué es tan importante que la vacuna se administre específicamente entre las semanas 24 y 36 del embarazo?

Mimi

Porque en ese momento el feto ya está lo suficientemente desarrollado para recibir los anticuerpos a través de la placenta, pero hay tiempo suficiente antes del parto para que esa transferencia sea completa y efectiva.

Luke

¿Tenemos datos sobre cuántas mujeres embarazadas en España están siendo vacunadas ahora mismo, o es demasiado pronto?

Mark

El doctor Novoa menciona que la vacuna ya está aprobada pero no está en el calendario oficial. ¿Qué diferencia hay?

Mimi

Que está disponible, pero no es parte de la recomendación sistemática del sistema de salud. Depende de que cada mujer y su médico tomen la decisión, no es automático.

Luke

Eso significa que probablemente hay una brecha importante entre quiénes podrían beneficiarse y quiénes realmente se vacunan. ¿Hay algún dato sobre acceso o equidad?

Mark

¿Qué pasa con los bebés cuyas madres no se vacunaron?

Mimi

Ahí entra el nirsevimab, el anticuerpo monoclonal que se administra directamente al recién nacido entre octubre y marzo. Es la segunda línea de defensa.

Luke

Pero eso requiere que el sistema de salud identifique y llegue a esos recién nacidos en una ventana de tiempo específica. ¿Cuál es la tasa de cobertura de eso?

Mark

¿Es cierto que el VRS puede ser letal?

Mimi

En casos severos, sí. Aunque la mayoría de las infecciones son leves, algunos bebés desarrollan bronquiolitis grave que requiere cuidados intensivos. El riesgo es real, especialmente en prematuros y bebés con problemas de salud subyacentes.

Luke

El artículo dice que hasta el 90 por ciento de los niños se infectan en los primeros dos años. Eso es casi universal. ¿Cuál es la tasa real de casos graves que requieren hospitalización?

  • El VRS infecta al 90% de los niños antes de los dos años, y en los más pequeños puede convertirse en una bronquiolitis grave que exige hospitalización, cuidados intensivos y, en los casos más severos, puede ser mortal.
  • La ventana de protección es estrecha: la vacuna Abrysvo solo puede administrarse entre las semanas 24 y 36 de embarazo, y si el parto ocurre antes de 14 días tras la vacunación, los anticuerpos no han tenido tiempo de transferirse al feto.
  • Desde septiembre, los profesionales sanitarios recomiendan una estrategia de doble escudo: vacunar a las embarazadas entre septiembre y enero, e inmunizar directamente a los recién nacidos con nirsevimab entre octubre y marzo.
  • La vacuna está aprobada en España pero ausente del calendario oficial, lo que deja la decisión en manos de cada familia y de la iniciativa de los médicos que las atienden.

Cada otoño, millones de recién nacidos enfrentan su primera gran amenaza invisible: el virus respiratorio sincicial, responsable de bronquiolitis graves que llenan las UCI pediátricas. La ciencia ha encontrado una respuesta que comienza antes del nacimiento: vacunar a la madre entre las semanas 24 y 36 de embarazo permite que sus anticuerpos crucen la placenta y protejan al bebé desde su primer aliento. Santiago Novoa, ginecólogo de Policlínica Gipuzkoa, recuerda que esta protección —capaz de reducir hasta un 70% el riesgo de bronquiolitis grave— ya existe y está aprobada, aunque todavía no ha encontrado su lugar en el calendario oficial.

Santiago Novoa, ginecólogo de Policlínica Gipuzkoa, ha puesto sobre la mesa un dato que debería transformar la conversación sobre protección neonatal: una vacuna administrada durante el embarazo puede reducir hasta un 70% el riesgo de bronquiolitis grave en recién nacidos. El protagonista silencioso es el virus respiratorio sincicial, un patógeno que casi todos contraemos en la infancia sin recordarlo, pero que en los bebés más pequeños puede volverse peligroso.

El mecanismo es de una elegancia notable. Aunque la mayoría de las mujeres ya tienen anticuerpos naturales contra el VRS, estos no bastan para proteger al bebé. Al administrar la vacuna Abrysvo entre las semanas 24 y 36 de embarazo, los niveles de anticuerpos de la madre aumentan temporalmente y atraviesan la placenta, dejando al recién nacido protegido desde el primer día de vida, antes incluso de respirar aire por primera vez.

El VRS causa infecciones respiratorias agudas en el 90% de los niños durante sus dos primeros años. La mayoría las supera sin complicaciones, pero en algunos bebés el virus desencadena bronquiolitis grave: inflamación severa de las vías respiratorias que puede requerir ingreso en cuidados intensivos y, en los casos más extremos, resultar letal.

Con la llegada de septiembre se activa una estrategia de protección dual. Las embarazadas de entre 24 y 36 semanas recibirán Abrysvo entre septiembre y enero. Los recién nacidos serán inmunizados directamente con nirsevimab —un anticuerpo monoclonal— entre octubre y marzo. Si el parto ocurre menos de 14 días después de la vacunación materna, o si el bebé pertenece a un grupo de alto riesgo —grandes prematuros, cardiopatías, inmunodeficiencias—, ambas protecciones se combinan.

El único obstáculo es administrativo: la vacuna está aprobada en España, pero aún no figura en el calendario oficial de vacunación para embarazadas. Por ahora, la decisión depende de la recomendación médica y de la voluntad de cada familia. Novoa lo resume con claridad: vacunarse es prevenir, y prevenir siempre es la mejor decisión cuando está en juego la salud de un recién nacido.

Santiago Novoa, ginecólogo de Policlínica Gipuzkoa, ha puesto sobre la mesa un dato que debería cambiar la conversación sobre protección neonatal: una vacuna administrada durante el embarazo puede reducir hasta un 70 por ciento el riesgo de que un recién nacido desarrolle bronquiolitis grave en sus primeros meses de vida. Se trata de la vacuna contra el virus respiratorio sincicial, o VRS, un patógeno que la mayoría de las personas conoce sin saberlo, porque casi todos lo contraemos en la infancia.

El mecanismo es elegante en su sencillez. Aunque la mayoría de las mujeres han estado expuestas al VRS durante su propia infancia y han desarrollado anticuerpos naturales, esos anticuerpos no ofrecen protección suficiente al bebé que van a tener. Cuando se administra la vacuna a la madre entre las semanas 24 y 36 de embarazo, sus niveles de anticuerpos aumentan temporalmente. Esos anticuerpos atraviesan la placenta y llegan al feto, dejando al recién nacido protegido desde el primer día de vida. Es una transferencia de defensa que ocurre antes del nacimiento, antes de que el bebé respire aire por primera vez.

El VRS es la causa más frecuente de infecciones respiratorias agudas en la infancia. Se estima que hasta el 90 por ciento de los niños se infectan durante los dos primeros años de vida. En la mayoría de los casos, la enfermedad es leve: tos, congestión, fiebre que cede con el tiempo. Pero en algunos bebés, especialmente en los más pequeños, el virus puede derivar en bronquiolitis grave, una inflamación de las vías respiratorias que requiere hospitalización, cuidados intensivos, y en los casos más severos, puede ser letal.

Ahora existen dos herramientas para proteger a los recién nacidos. La primera es la vacunación de la madre durante el embarazo con Abrysvo, que transfiere anticuerpos al bebé a través de la placenta. La segunda es la inmunización directa del recién nacido con nirsevimab, un anticuerpo monoclonal que actúa como escudo inmediato. Con la llegada de septiembre comienza la recomendación oficial de esta estrategia de protección. Entre septiembre y enero se aconseja administrar Abrysvo a las embarazadas en el rango de semanas 24 a 36. Entre octubre y marzo se recomienda proteger directamente a los recién nacidos con nirsevimab.

Hay matices importantes. Si el parto ocurre menos de 14 días después de que la madre reciba la vacuna, no ha habido tiempo suficiente para que los anticuerpos se transfieran completamente, así que el recién nacido también recibirá nirsevimab. Lo mismo ocurre con bebés de mayor riesgo: los grandes prematuros, aquellos con cardiopatías graves, o los que nacen con sistemas inmunológicos debilitados. En estos casos, la protección dual es la estrategia.

La vacuna contra el VRS ya está aprobada en España. Pero aún no se ha incorporado al calendario oficial de vacunación de las embarazadas, lo que significa que por ahora depende de decisiones individuales y de la recomendación de los profesionales sanitarios. Novoa cierra su advertencia con una frase que resume la lógica: vacunarse es prevenir, y prevenir siempre es la mejor decisión cuando se trata de la salud de un recién nacido.

Administrar la vacuna a la madre durante el embarazo aumenta temporalmente sus niveles de anticuerpos y estos se transmiten al feto, dejando al recién nacido protegido desde el primer día de vida
— Santiago Novoa, ginecólogo de Policlínica Gipuzkoa
Vacunarse es prevenir, y prevenir siempre es la mejor decisión cuando hablamos de la salud de un recién nacido
— Santiago Novoa
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