En el Día de la Independencia del Perú, Lima se convierte en escenario de una transición histórica: Keiko Fujimori asume como la primera mujer elegida presidenta del país, ante una concurrencia diplomática sin precedentes que incluye al Rey Felipe VI, ocho mandatarios iberoamericanos y delegaciones de las grandes potencias mundiales. La fecha elegida carga con un doble peso simbólico, pues entrelaza el nacimiento de la república con el inicio de un nuevo capítulo en su historia política. La magnitud de la presencia internacional revela que este relevo de poder no es solo un asunto peruano, sin